pamplona. El futuro pabellón polideportivo y multiusos de la Comunidad Foral se llamará Reyno de Navarra Arena, se calcula que esté terminado para 2011, e incluirá, con toda probabilidad, un frontón con capacidad para 2.500 personas, de tal manera que pueda albergar las finales de pelota profesional, que ahora, por su capacidad, no pueden celebrarse en el Labrit. La consejera de Asuntos Sociales, Familia, Juventud y Deporte, Maribel García Malo; y el director gerente del Instituto Navarro del Deporte, José Javier Esparza, presentaron ayer las características y fases de ejecución de esta nueva gran infraestructura, que tendrá capacidad para 10.000 espectadores y cuyo presupuesto ascenderá a 60 millones de euros. El Gobierno piensa incluso en que albergue un Museo del Deporte navarro interactivo, y hasta una ludoteca infantil.
El pabellón estará ubicado en el actual Sadarcillo y parte de las piscinas de Osasuna, sobre una parcela de 20.000 m2 cedida por el Ayuntamiento de Pamplona (merced a un convenio con el Club Atlético Osasuna, propietario de los terrenos), y su construcción, según García Malo, responde a la necesidad de "contar con un pabellón de referencia para la práctica deportiva de nivel y otros espectáculos de interés", una dotación "dinámica, viva y que dé respuesta a las necesidades de ahora y las futuras". Aunque las obras no comenzarán hasta mayo de 2009, en noviembre de este año se quiere comenzar a preparar el terreno.
El Gobierno ha realizado un análisis de las distintas dotaciones españolas y europeas de estas características, y a partir de ahí, plantea un edificio de baja más tres alturas, con parking subterráneo (con un número de plazas aún sin determinar). Se trata de crear un "espacio en el que se puedan variar los aforos y adecuarse a los diferentes usos", con paneles y gradas extensibles retráctiles como otros pabellones. Así, se piensa en una gran pista central para todo tipo de actividades a cubierto, y que podrá albergar tanto deportes de equipo (balonmano, fútbol sala, baloncesto o voleibol), individuales (tenis, artes marciales, gimnasia o king boxing), así como actos musicales y culturales, como conciertos y exposiciones, y sociales, tipo galas, ferias y convenciones. Hay que señalar que esta pista central tendrá un suelo sin pintar, y sobre él se instalarán los distintos espacios de juego o pavimentos. Contará también con una pista auxiliar, de 15 metros de altura, para servir de apoyo a cualquier evento de la pista central.
SE QUIERE INCLUIR UN FRONTÓN La principal novedad radica en que se valorará la propuesta que incluya la instalación de un frontón, que ayude a "potenciar y reforzar una de nuestras señas de identidad, como es la pelota", dijo García Malo. En la actualidad, Pamplona no puede acoger finales de campeonatos profesionales como el mano parejas, el manomanista o el cuatro y medio, a pesar de ser la comunidad con más campeones en estas especialidades, ya que el Labrit sólo puede albergar un millar de personas, frente al Ogeta de Vitoria-Gazteiz (2.100 localidades) y el Atano III de Donostia-San Sebastián (con 1.850). Según avanzó la consejera, se estudia que el frontón pueda tener una capacidad de 2.500 espectadores, y en este caso, el suelo original de la pista auxiliar deberá estar pintado y acondicionado para este deporte, con una cancha de 36 ms., y sobre él se instalarán los distintos espacios de juego.
LAS FASES DE LA OBRA Para poner en marcha el proyecto se han previsto tres fases de ejecución. En mayo, se convocará el concurso para el asesoramiento del diseño , ejecución, desarrollo y gestión del proyecto (unos 600.000 euros), y a continuación se hará un concurso para adjudicar el diseño del pabellón, equipamiento y dirección, con tres premios de 80.000, 60.000 y 40.000 euros. La tercera y última fase se centrará en el concurso para ejecutar las obras. Se convocará en marzo de 2009, y está previsto que la obra se inicie en mayo de ese año y que concluya en la primavera de 2011.