madrid. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, afirmó ayer que el menor crecimiento económico provoca menor necesidad de mano de obra inmigrante, centrada en funciones estacionales como la vendimia, lo que podría cambiar en los próximos dos años, una vez superada la desaceleración. Al mismo tiempo, insistió en la necesidad de que esta fuerza laboral cuente con contrato para que España se convierta en dinamizadora de una política de controles fronteriza. "En este país todos los inmigrantes que hagan falta y ni uno más, pero todos con contratos".
Corbacho señaló que "lo que hay que hacer" es fijar una política de inmigración en consonancia con la del resto de países de la Unión Europea.
infraestructuras Por otra parte, el ministro resaltó que el Gobierno "dará prioridad a las infraestructuras" como fórmula para compensar los efectos de la desaceleración económica y el parón inmobiliario, y absorber el desempleo que se genere en la construcción. El titular de Trabajo confió en que "parte de los desempleos que se producen en la construcción pueden ser absorbidos por el mayor aumento de la construcción en las infraestructuras".
Reconoció que "el sector de la construcción está afectado" por la desaceleración, pero resaltó que "hay otros sectores que están emergiendo y generando nuevos empleos", al tiempo que incidió en la alta responsabilidad de los sindicatos para superar la situación junto a la patronal. "Sería absurdo negar que la construcción y la producción de vivienda de renta libre ha caído en picado y eso ha afectado de manera directa a los empleos del sector, pero hay posibilidad de recorrido en el sector de la construcción", consideró.
El ministro también se refirió a la propuesta de los sindicatos de elevar el salario mínimo (800 euros), dijo que éstos deberán entender que hay que superar la actual coyuntura.
Sin embargo, aseguró no compartir las reticencias de la CEOE de subir los salarios en la actual situación económica porque, a su juicio, los ciudadanos no pueden perder poder adquisitivo ya que si no difícilmente se acelerará el consumo.
En referencia a las estimaciones del Banco de España sobre la escasa efectividad de la deducción de 400 euros en el IRPF de asalariados, autónomos y pensionistas, el ministro dijo que la iniciativa socialista será positiva porque conseguirá aumentar o bien la tasa de ahorro o el consumo. "Creo que la devolución no es mala, o aumenta la tasa de ahorro o el consumo, eso dependerá de la situación económica de cada persona", puntualizó. >agencias