Un grupo de visitantes cruza un campo lleno de amapolas en plena
floración en el Showa Memorial Park, en la ciudad de Tachikaw,
cerca de Tokyo (Japón). En estas praderas se pueden llegar a
reunir cerca de 100.000 ejemplares que dan colorido al paisaje. Foto: EFE
La novia del nieto de Isabel II renuncia al catolicismo .para
salvar la sucesión
Autumn Kelly, que este mes se casará con Peter Phillips, uno
de los nietos de la reina Isabel II de Inglaterra, ha renunciado
al catolicismo para que su novio no tenga que abandonar la sucesión
a la Corona británica. El diario The Daily Telegraph señaló ayer
que Kelly, de origen canadiense, fue aceptada en el seno de la
Iglesia de Inglaterra antes de su boda con el hijo de la princesa
Ana el próximo día 17. En virtud de una ley de sucesión de 1701,
Peter Phillips, undécimo en la línea de sucesión, tendría que
haber renunciado a sus derechos porque su novia es católica.
La joven, según el citado rotativo, recibió asesoramiento religioso
en el castillo de Windsor, a las afueras de Londres, antes de
convertirse a la Iglesia de Inglaterra.
La madre del escritor francés Houellebecq arremete contra su
hijo
La madre del polémico escritor francés Michel Houellebecq arremete
en un nuevo libro contra su hijo, que la había dado por muerta
a principios de la década de los años noventa. Lucie Ceccaldi,
de 83 años, ajusta cuentas con él a partir de la obra La inocente.
"Que le den por saco. No tengo nada que decir. Pero si por mala
suerte vuelve a sacar mi nombre, se va a llevar un bastonazo
en la cara que le partirá los dientes, ¡seguro!", escribe Ceccaldie.
POSTAL EXPRÉS
68
De vuelta a algunas películas de o sobre el 68. El cine ayuda bastante a entender el 68, que empezó en el 67 y del que el mayo parisino es un episodio más. Son películas que no se verán en las salas del Reyno -ése que eleva a Alfredo Landa a sus altares culturales-, en ninguna de sus universidades, auditorios y arenas. Hablo de títulos tan lejanos a los de las películas protagonizadas por Landa en el 67 o el 68 como éstos: El fondo del aire es rojo , de Chris Marker; Grandes tardes y pequeñas mañanas , de William Klein; Los amantes regulares , de Philippe Garrel; La sociedad del Espectáculo , de Guy Debord… Infortunado Debord, cuarenta años después del 68 deglutido por las trituradoras académicas y excretado como nota al pie de los ladrillos con los que se asciende en el escalafón universitario y se costruye un chalé -en una de esas urbanizaciones que matarían del susto al mismo Debord-.
Es Hobsbawm, de paso por el París del 68, quien cuenta cómo el estamento académico ni olió mayo. Los que sí se olieron algo fueron quienes, como Klein o Marker, se echaron a la calle y dejaron que sus cámaras participasen del desconcierto. Lo que sus películas muestran es algo tan simple y tan decisivo como una polifonía de voces que dice: "Tengo algo que decir y nadie va a hablar por mí". En esas películas, cómo no, no dejan de oírse los discursos que a derecha e izquierda se arrogan la voz de los demás, en nombre de esto o lo otro, de la nación o del pueblo.
Discursos idénticos a los de quienes hoy consideran aquello como un acné juvenil del que fatiga hablar. Nada más político que el combate entre la memoria y la desmemoria. Nada más político que encumbrar a Landa u olvidar el 68. Entonces, por un instante, la voces se impusieron a los portavoces y todo tembló. Luego, de nuevo, el Orden: ése en el que Irak sería todavía más posible que Vietnam. Un Orden dentro del que un portavoz tan desmemoriado como Roberto Jiménez piensa inventar "la izquierda creativa". No es una ocurrencia bufa del Landa del 68.
por javier eder
A LA CONTRA
Mesa
Reunida en asamblea extraordinaria la mesa del encierro, formada a la sazón por mi padre, mi hermano, mi tío Javier, mi primo Iñaki y servidor porque una vez entré dentro del recorrido, se ha decidido acordar lo siguiente para su traslado al ayuntamiento:
1º que el encierro sea a la misma hora que la corrida de toros, así no habrá tanta gente ni en el encierro ni en la corrida, incluso se podría hacer de noche, para que no haya sol y no vayan los patas al tendido. Desconocemos cómo se puede organizar esto, pero sería muy morboso ver entrar a los seis toros en el ruedo al mismo tiempo que se produce la lidia.
2º vallar todo el contorno de Pamplona y así impedir que se acerquen las cámaras de Cuatro y sus alegres y dicharacheros reporteros. 3º pasar por las armas a todo aquel corredor que ose portar camisetas de equipos de fútbol, de pelotaris o de practicantes de guante-laxoa. Si además la camiseta es del Madriz que nos visita este domingo, pasarlos por las armas dos veces, por si acaso.
4º prohibir la retransmisión televisiva de la carrera a cualquier punto que no sea Navarra, excepción hecha del posible sitio en el que esté yo de vacaciones y, a lo sumo, Salou. 5º pedir la partida de nacimiento a todos los corredores y dejar correr solamente a los que demuestren su condición de navarros con, cuando menos, seis apellidos autóctonos tipo Goñi, Larequi o similares.
6º ejecutar a los periodistas que en los pies de foto de las imágenes del encierro citen con nombres y apellidos a los participantes que no hayan sufrido cogida o percance alguno. Y, como séptimo y último punto, hacer los encierros en enero y entre semana. Calculamos que con estas medidas se podría conseguir una afluencia aproximada de 100 o 150 personas. Bar Etxebe, Pamplona, a 2 de mayo de 2008.