pamplona. Una tercera parte de los ríos peninsulares se encuentran contaminados y casi el 85%, sobre todo en los tramos medios y bajos, podría incumplir los objetivos de la Directiva Marco Europea del Agua, cuyo plazo límite de aplicación es 2015. En el caso de Navarra, el principal foco de alerta se encuentra precisamente en el tramo más urbano del río Arga, el comprendido entre Arazuri y Puente la Reina, el que abandona la ciudad con toda su carga residual (las de toda la Comarca de Pamplona). El impacto del vertido depurado en el río en época de estiaje, cuando el río lleva poco caudal, es la causa de que el Arga esté en la UCI ecológica pese a que el proceso de depuración de las aguas sucias en la planta de Arazuri es óptimo y adecuado.
En 2000 se aprobó la llamada Directiva Marco del Agua (DMA), que plantea la realización de una serie de informes y la vigilancia del estado ecológico de los ríos y estuarios en toda la Unión Europea, aunque deja en manos de estados y comunidades la definición de medidas. El documento incluye cinco niveles de puntuación para poder determinar el estado ecológico de cada río: muy bueno, bueno, aceptable, deficiente y malo. En Navarra, el departamento de Medio Ambiente del Gobierno foral ha dibujado un mapa de situación donde se escanea el estado de los diferentes cauces fluviales. El más crítico es el tramo del Arga aguas arriba de la depuradora. Para su estudio ha recopilado información del Foro del Agua de Navarra, donde los diferentes agentes económicos, sociales y medioambientales (más de un centenar de participantes) han realizado sus propuestas de mejora para garantizar la calidad de los ríos, así como otros análisis científicos de administraciones como la CHE.
Una buena depuración de las aguas residuales no es la única garantía para evitar la contaminación de los ríos, admite Andrés Sola, director-gerente de la sociedad pública NILSA. "El problema es que la depuradora de Arazuri aporta dos veces más del agua que ya circula en el río durante las épocas de estiaje. Y aunque esté bien depurada, ese proceso nunca llega al 100% porque técnicamente es imposible de modo que no es un agua natural", subraya Sola.
El único aspecto en el que se puede mejorar la depuración de los vertidos residuales es en la eliminación de fósforo que concentran las aguas urbanas, ya que en Arazuri se elimina un 95%, sin embargo "dado que el caudal es tan bajo, debemos ir mucho más allá para evitar la eutrofización". Éste último proceso tiene que ver con el aporte de nutrientes inorgánicos al ecosistema acuático. La carga orgánica "chupa" el oxígeno disuelto y hace que los peces "mueran" por asfixia. "La vida piscícola existe y por eso hay episodios de mortandad por vertidos accidentales. En los años 90 no había y el ciclo biológico de la depuradora marcó un punto de inflexión a partir del 2000", remarcan.
eugi y tiebas "La clave es que el Arga no tiene caudal circulante. La solución no es depurar más, sino devolver al Arga el caudal que le falta. Por esta razón, estamos trabajando con la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona y con las entidades locales para buscar soluciones", remarca. En este sentido, se va a llevar a cabo la revisión de todas las concesiones de agua que existen desde Eugi "para riegos, legales e ilegales, etcétera". Asimismo, se analizará con el ente comarcal la posibilidad de sustituir Eugi como fuente de abastecimiento por Tiebas (con origen en Itoiz), con el fín de lograr agua embalsada que pueda circular en periodos de estiaje por el Arga. "Además, el agua de Tiebas está disponible por encima del nivel que hoy se utiliza", reitera. Según Sola, invertir en tecnología para lograr una depuración al 100% no es "sostenible en términos sociales de tasa". "Podemos reforzar la depuración sí, pero es más sencillo y ecológico aportarle caudal ecológico", remarca.
Las consecuencias del mal estado ecológico del Arga para la fauna y la vida piscícola son claras. Tampoco se podría plantear cualquier tipo de desarrollo urbano o industrial en toda la zona afectada debido a razones medioambientales.