pamplona. El partido Osasuna-Real Madrid de esta noche ha sido calificado estos días de muchas cosas, dependiendo de quién lo definiese. Los de siempre lo han encorsetado en su acostumbrada dialéctica violenta con palabras como guerra, batalla o infierno que tienen muy poco de deportivas. Los de aquí, los jugadores y técnicos rojillos han hablado desde la arena y con un sentido mucho más realista, definiéndolo acertadamente como el partido de la salvación, como la piedra angular de la permanencia. Lo cierto es que mientras Osasuna se vuelve a jugar en casa su supervivencia en Primera, el Real Madrid quiere cantar el alirón y no retrasar ni un día más la consecución del título de campeón. Dos objetivos que están en las antípodas y que incluso uno de ellos, el del campeón, el Madrid lo puede conseguir incluso antes de iniciar su partido si el Villarreal, que juega a las 17.00 horas en casa, no le gana al Getafe, rival de Osasuna en la lucha por la permanencia. Ésta es la opción que más le puede favorecer a Osasuna, ya que el Madrid, siendo campeón, podría jugar más relajado y sin la tensión necesaria.
Romper la mala racha Al margen de esa hipótesis, Osasuna se va a centrar en ganar el primero de los dos partidos que aún le quedan por disputar en casa en este campeonato (el último es contra el Murcia), siendo conscientes de que con seis de los 12 puntos que aún le faltan por disputar le daría la permanencia.
Además, Osasuna necesita romper con la pésima dinámica en la que se ha metido al perder los tres últimos partidos que ha disputado en casa contra el Deportivo, Recreativo y Betis. Una victoria supondría también recompensar a su afición por el apoyo incondicional que le está dando al equipo en estos momentos en los que los resultados no le están acompañando.
J. Flaño y Portillo, titulares Para este encuentro, Ziganda tiene previsto realizar dos cambios en el equipo titular. Según en el ensayo matinal que realizó en el Reyno de Navarra a puerta cerrada, el preparador de Larraintzar alineará a Portillo en la delantera en lugar de Sola, y dará entrada a Javier Flaño para cubrir el hueco dejado por el sancionado Juanfran. El de Noáin jugará como lateral derecho y Azpilicueta adelantará su habitual posición para jugar como interior derecho en el puesto de Juanfran. Según explicó Ziganda, tenía que hacer algún cambio en la delantera "por la falta de gol y para dar oportunidad a un nuevo jugador que aporte nueva energía, mentalidad y aire de refresco". El resto del equipo será el mismo que jugó en Mestalla: Ricardo; Javier Flaño, Cruchaga, Miguel Flaño, Monreal; Puñal, Astudillo; Azpilicueta, Plasil, Vela; y Portillo.
Schuster no da el equipo Por su parte, el técnico del Real Madrid, Bernd Schuster, lleva a todos sus jugadores y no facilitará el equipo titular hasta esta misma noche. Se ha traído a Pamplona a toda la plantilla por si pueden celebrar la consecución del título de campeón, pero en el grupo viajan dos jugadores que son bajas para enfrentarse a Osasuna: Guti, por un esguince de tobillo, y Christoph Metzelder, que ha empezado a trabajar con la plantilla tras superar de forma positiva la fascitis plantar que sufría.
Aunque Schuster no ha confirmado nada, recupera para su equipo titular a Fabio Cannavaro, que se perdió el último encuentro de Liga ante el Athletic por acumulación de tarjetas, y también podrá alinear a Sergio Ramos, que durante la semana apenas se ha entrenado debido a una faringoamigdalitis aguda.
También es novedad el regreso a una convocatorias de Ruud Van Nistelrooy, que no será titular pero que, en principio, jugará sus primeros minutos después de su operación de la sinovitis que arrastraba en uno de sus tobillos.
Según los medios madrileños, lo más probable es que Schuster mantenga a Saviola en el equipo titular por su buen rendimiento ante el Athletic, y Robinho o Robben se queden en el banquillo. No se esperan más novedades en el once titular, aunque habrá que esperar hasta una hora antes del partido para conocer la lista de los 18 convocados y el equipo titular.