pamplona. El porcentaje de niños obesos de entre cinco y quince años en Navarra casi duplica al de niñas, según se desprende de un estudio elaborado por la dirección de Atención Primaria que analiza el estado de salud de 77.762 menores de quince años de la Comunidad Foral. En esa franja de edad, la obesidad afecta al 9,26% de los varones mientras que se reduce al 5,68% en el caso de las chicas. Con el sobrepeso las diferencias son menores y las tasas rondan el 9% en ambos sexos. El incremento de los problemas derivados del exceso de peso en la población infantil y adolescente fue una de las cuestiones analizadas en las Jornadas que la Asociación Navarra de Pediatría celebró el pasado mes de abril en Pamplona. En una de las ponencias, la doctora Manuela Sánchez Echenique alertó sobre un problema que la Organización Mundial de la Salud ha calificado como "la epidemia del siglo XXI", y que, según señaló, continuará en aumento "si no se toman medidas".
Los datos son significativos. Uno de cada cuatro niños padece problemas de obesidad o sobrepeso en la Comunidad Foral, según la última Encuesta Nacional de Salud. La radiografía del estudio presenta a un 8,81% de los menores de quince años obeso, y a un 11,4% con sobrepeso. Estos problemas son más acuciantes en los primeros cinco años de vida, con porcentajes que rondan el 10% en obesidad y el 15% en sobrepeso, mientras que se reducen ligeramente en los años posteriores, especialmente, entre las chicas. Así, casi uno de cada diez varones de entre cinco y quince años es obeso frente al 5,68% de las féminas. La investigación no analiza las causas de esta notable diferencia entre sexos aunque varios expertos consideran que uno de los motivos puede ser que, en general, las chicas poseen una actitud más moderada ante la vida. Además, no es menos cierto que las niñas y adolescentes se preocupan antes que los niños por conseguir una figura estilizada a pesar de que estos suelen practicar más deporte. "Sin embargo, se percibe que los niños o hacen mucho deporte o no hacen nada. Y el sedentarismo cada vez está más implantado en la sociedad", apuntó Sánchez.
El estudio refleja de manera práctica la diferencia de kilos que existe entre un menor que posee un peso normal y otro que está obeso. La distancia se va incrementando conforme se van cumpliendo años. Así, una chica de seis años con obesidad pesa 5,41 kilos más que una niña que posee unos valores normalizados. Al cumplir los diez años, esta distancia se incrementa hasta los 11,4 kilos y a los 14 años aumenta hasta 13,9 kilos.
epidemia del siglo XXI Desde que el pasado 2004 la OMS definiese la obesidad como la epidemia del siglo XXI han sido muchos los países europeos que se han puesto manos a la obra para lograr reducir las tasas de sobrepeso y obesidad de la población. Como en casi todo trabajar en la prevención es fundamental así como en la educación de los más pequeños. Y es que, a pesar de que en Navarra la cifra de niños con problemas de exceso de peso no es tan elevada como la de otras comunidades cercanas, tal y como advirtió Sánchez, "sigue siendo necesario frenar la tendencia ascendente de las tasas de obesidad infantil a corto plazo e invertirlas a medio plazo". Los otros dos objetivos prioritarios que destacó esta pediatra son mejorar la atención sanitaria de estos menores y de sus familias, y reducir la aparición de otras complicaciones que acarrea la obesidad para mejorar así la calidad de vida.
Los hábitos alimenticios, la actividad física y la salud mental son las principales causas de un problema que también puede verse afectado por factores socioeconómicos, ambientales e, incluso, de género. Por ello, las principales estrategias de actuación sanitaria, según explicó Sánchez, son favorecer la lactancia materna, promover una alimentación sana, fomentar un incremento de la actividad física y mejorar la atención sanitaria y social centrada en las familias.