shanghai. El italiano Valentino Rossi (Yamaha) volvió a encontrarse con la victoria, que ya se le resistía desde hace mucho tiempo, y con ella acalló las voces críticas que ya clamaban sobre su competitividad y el acierto en el cambio de marca de neumáticos, mientras su compañero de equipo, el español Jorge Lorenzo, cuajó una actuación que sólo se puede definir como espectacular. La salida de Stoner (Ducati) fue fulgurante, pero su alegría duró poco y primero Daniel Pedrosa (Honda) y después Valentino Rossi dieron buena cuenta de él iniciándose así la que habría de ser la selección definitiva.
Daniel Pedrosa, que todavía no dispone del motor nuevo con válvulas neumáticas como todos sus rivales, tentó a la fortuna y forzó el ritmo para marcharse en busca de la victoria. Pero no pudo despegarse en absoluto de Valentino Rossi. El rey estaba convencido de que en China tenía su oportunidad de ganar por primera vez en 2008 y no la desaprovechó. Así pues, el campeón italiano esperó su momento y, transcurridas cinco vueltas superó a Pedrosa, que aguantó tras él buena parte de la carrera, pero no pudo evitar la victoria del italiano, que se mete de lleno en la lucha por el título junto con Lorenzo y Pedrosa.
Sin embargo, el piloto de Honda se colocó al rebufo de la moto de Rossi esperando su oportunidad. Pero ésta no llegó y, cuando el italiano decidió tirar un poco más, a ritmo de récord, el español optó por conservar la mecánica para evitar disgustos, al fin y al cabo, la segunda plaza le permitía obtener el liderato en solitario del campeonato del mundo.
el héroe de la jornada Por su parte, Lorenzo tuvo que hacer un esfuerzo extraordinario antes de la salida al pararse el motor de su Yamaha, que acabó arrancando, pero mermó el rendimiento inicial del mallorquín, quien poco a poco se fue metiendo en la carrera. Cuando lo hizo, la verdad es que su comportamiento no pasó desapercibido para ninguno de sus rivales. El mallorquín llegó a rodar en la décima plaza y, desde ahí, superó a pilotos de la talla de los estadounidenses Colin Edwards (Yamaha) y Nicky Hayden (Honda), campeón del mundo en 2006, los italianos Loris Capirossi (Suzuki), Marco Melandri (Ducati) y Andrea Dovizioso (Honda), para alzarse con una cuarta plaza que, desde luego, se convirtió en un éxito y que celebró como tal haciendo un espectacular caballito en la recta de llegada a meta.
en blanco en 250 cc y 125 cc En el cuarto de cilindrada, Álvaro Bautista (Aprilia) tenía todas las papeletas para lograr la victoria en Shanghai y desde el principio tiró como un poseso llevándose a su rueda al también español Héctor Barberá (Aprilia). Pero ni el uno ni el otro acabaron donde querían por distintos motivos, si bien ambos acabaron la prueba. Bautista se fue por los suelos y terminó duodécimo, mientras que Barberá perdió fuelle con una mala elección de la puesta a punto de su moto al secarse mucho la pista en la parte final del trazado y únicamente pudo terminar en sexta plaza.
La victoria se la encontró el finlandés Mika Kallio (KTM), que era el que estaba ahí, pero le sirvió para consolidarse al frente de la clasificación del mundial, en la que ahora cuenta con 21 puntos de ventaja respecto del italiano Mattia Pasini (Aprilia), quien se las vio y deseó para acabar la prueba, pero recibió la recompensa in extremis, al romper el japonés Yuki Takahashi (Honda) ya con la línea de llegada en su punto de mira.
Donde no hubo dudas fue en la categoría de 125 cc, en donde el italiano Andrea Iannone (Aprilia) y el húngaro Gabor Talmacsi (Aprilia) fueron los protagonistas iniciales, hasta que el primero se marchó en busca de su primera victoria y el segundo, con la necesidad de puntuar, cedió en su empuje frente al francés Mike di Meglio (Derbi), que acabó encarándose a la segunda posición. Con lo que respecta a los españoles, únicamente Pol Espargaró estuvo cerca del podio, pero al final se tuvo que conformar con una meritoria cuarta plaza. >efe