madrid. Las principales autoridades del Estado y los ciudadanos despidieron ayer al ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo en la capilla ardiente instalada en el Congreso de los Diputados. El desfile de autoridades, encabezadas por los Reyes de España y los Príncipes de Asturias, fue incesante a lo largo de la mañana.
El féretro con los restos mortales del segundo presidente de la democracia española (febrero de 1981 a diciembre de 1982), que hoy será enterrado en Ribadeo (Lugo), fue recibido a las puertas del Congreso por el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los titulares de las dos cámaras, José Bono (Congreso) y Javier Rojo (Senado).
Ya en el interior, don Juan Carlos depositó sobre el féretro, cubierto con la bandera española y escoltado por soldados de los tres Ejércitos y la Guardia Civil, el collar de la Real y Distinguida Orden de Carlos III. El Rey aseguró que había muerto "un gran hombre de Estado, un demócrata y una persona muy querida. Nunca olvidaré su encomiable entrega al servicio de España durante tantos años, su impagable contribución a nuestra Transición, su labor para situar a España en el lugar que le corresponde en el mundo (...)".
un hombre de principios Por su parte, Zapatero indicó que su tarea "fue decisiva para consolidar nuestras libertades y democracia y nuestro Estado de Derecho. Hoy es un día para que la democracia llore a alguien que dejó mucho empeño para que vivamos en un país de libertades". Mientras que el líder del PP, Mariano Rajoy, destacó los "principios y valores arraigados" del fallecido que "siempre actuó en política conforme a sus convicciones".
A primera hora de la tarde el cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, ofició un responso por el alma del ex presidente, fallecido el sábado de manera repentina. En el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, Rouco ofició un breve responso, presidido por la viuda Pilar Ibáñez-Martín y los hijos del primer jefe de Ejecutivo de la democracia que fallece.
cultura y sentido del humor El líder del PP, otros miembros del Ejecutivo y los presidentes de las altas instituciones, así como dirigentes de partidos y compañeros de Calvo-Sotelo durante su trayectoria política, como Miguel Herrero de Miñón, Manuel Fraga y Landelino Lavilla, también pasaron por la capilla ardiente.
A ellos se sumaron los vicepresidentes del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, y ministros como la de Educación y sobrina de Calvo-Sotelo, Mercedes Cabrera, quien describió al fallecido como una persona "culta, inteligente con mucho sentido del humor, muy irónico y un excelente conversador.
Los ciudadanos que se acercaron al Congreso coincidieron en el recuerdo de que era una "buena persona", que trabajó con honradez por España y por la consolidación de la democracia.
Mientras tanto Ribadeo, donde el ex presidente pasaba con frecuencia sus vacaciones y del que era alcalde honorario, última los preparativos para enterrar al que también era Marqués de la Ría de Ribadeo, por su aportación a la consolidación de la democracia en España. >agencias