Madrid. Las carreteras españolas se cobraron la vida de 37 personas desde el inicio de la operación de Tráfico con motivo del Puente de Mayo a las 15.00 horas del pasado miércoles y hasta las 20.00 horas de ayer, en una jornada de regreso, la primera en la que conducir sin carné está castigado con la cárcel, sin grandes atascos.
En los 31 accidentes mortales registrados desde el miércoles se han producido además 18 heridos graves y 9 leves. En el mismo puente del año pasado fallecieron 42 personas hasta las 12 de la noche de la jornada de regreso, aunque en aquella ocasión el 1 de mayo cayó en martes.
De los 37 fallecidos en estos cuatro días festivos, 8 son motoristas, lo que confirma la evolución negativa de las tasas de siniestralidad en moto a diferencia de los accidentes de automóvil, que han tenido un fuerte descenso en los últimos años.
El peor accidente de estos cuatro días se registró el viernes en Sevilla, con cuatro jóvenes muertos, en un choque entre un turismo y un camión.
Aunque el pasado miércoles, jornada de salida, las retenciones fueron importantes el regreso ayer fue mucho más escalonado. Pasadas las 20.00 horas, las retenciones afectaban a las vías de acceso a las grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla desde las zonas de costa, con especial incidencia en las entradas a Madrid, donde también fue festivo el 2 de mayo.
Lo peor se lo llevó la A-4, carretera de Andalucía, con retenciones desde la provincia de Ciudad Real, en las localidades de Santa Cruz de Mudela, Valdepeñas y Villarta de San Juan, y Madridejos, ya en Toledo.
En la A-5, los problemas de entrada a Madrid llegaban también a la localidad toledana de Santa Cruz de Retamar y más adelante en Navalcarnero.
En Barcelona, las incidencias eran las típicas del regreso del fin de semana. Las retenciones afectaron a la AP-7 en La Roca del Vallés, Gelida, El Bruc y la localidad tarraconense de El Vendrell y en la C-32 en Sitges. Situación similar se vivió en Valencia, con atascos en la A-3 en Cheste, la V-21 en Alboraya, en Picassent y Paterna en la CV-35, así como en la carretera del Saler.
También hubo problemas en las entradas a Sevilla desde la provincia de Cádiz y Huelva, tanto en la A-66, como en la A-4 en las Cabezas de San Juan, mientras que en Málaga había 15 kilómetros de retenciones en la A-7 a su paso por la capital malacitana.
En la zona norte de la Península, hay que destacar únicamente dos puntos: Castrourdiales (Cantabria) en la A-8 y Medina del Campo (Valladolid) en la A-6. >agencias