corella. El proyecto de variante de Corella deberá mantener una distancia de seguridad con el yacimiento arqueológico del Mausoleo romano de La Torrecilla, una necrópolis realizada en ladrillo en el siglo IV después de Cristo y que según el arqueólogo tudelano Juan José Bienes "es uno de los mausoleos más relevantes del valle del Ebro". Así lo señala el Gobierno de Navarra en el proyecto definitivo de la alternativa elegida para la variante de Corella, y por cuya existencia en su momento ya obligaron a cambiar en los 400 primeros metros el trazado elegido desde su intersección con la NA-6810. De esta forma, el Ejecutivo foral señala que, al tiempo que se hace la obra de la variante de Corella, se deberá acometer también una excavación y el establecimiento de medidas correctoras en todo el entorno que hace años fue declarado Bien de Interés Cultural. Según señala el proyecto "ante la aparición de estructuras funerarias será obligatoria su excavación mediante metodlogía arqueológica".
El yacimiento, ubicado junto a una antigua gravera junto a la línea férrea (y que domina todo el cauce del río Alhama), fue descubierto en el mes de junio de 1995 cuando se estaban haciendo las obras para la construcción del puente sobre la N-113.
La pala de una excavadora descubrió una cripta muy trabajada con restos humanos que se encontraba junto a una villa romana de cuya existencia se tenía noticia desde principios del siglo XX.
Los daños que había realizado la pala excavadora se reconstruyeron en ladrillo, tal y como era el original, al año siguiente, en 1996.
restos en la cripta Cerca de una decena de restos de cuerpos humanos de diferentes épocas aparecieron en las diversas criptas y espacios que contenía el mausoleo.
Lo que en un principio parecía ser una simple cámara subterránea , de planta cuadrada o rectangular, con una sepultura bajo el piso, resultó ser una estancia más compleja, con exedras acusadas al interior y cuatro sepulturas bajo el pavimento.. Los restos corresponden a la cripta de un edificio funerario romano, fechable entre los siglos IV y V después de crito (tardoimperial). La cripta estaba excavada en las gravas naturales de la terraza fluvial que había generado el río Alhama.
La construcción se convirtió, posteriormente, en una pequeña capilla visigoda, sufriendo algunas pequeñas remodelaciones. En una segunda fase, la capilla visigoda se transformó en viviendas ya que aparecieron varios fogones. La cerámica musulmana encontrada data estas remodelaciones en el siglo IX (asentamiento en Tudela y trnsformación en medina), donde el hallazgo de un candil lleva la ocupación hasta las cercanías del siglo X.
En los alrededores del mausoleo se encontraron no sólo numerosos enterramientos más sino también restos de la villa romana que, en parte quizás se perdieron cuando se construyó la línea férrea Soria-Castejón, ya abandonada.