El hecho trágico de que Teresa Macanás fuese decapitada por su propio hijo se ha convertido en una noticia que ha producido alarma social de primera magnitud. Y es ahora, por ese suceso, que se exige mayor control y atención. Sí, sí, oiga. Sí, control y vigilancia.
Como afectado muy directo que vive en ese mundo maldito de la enfermedad, en primer lugar enviar un fuerte abrazo de condolencia. Y juntos, con otras familias desestructuradas, rotas, machacadas y en tantas ocasiones desesperanzadas y desesperadas por la incapacidad de superar tanto dolor y la observancia de que políticamente no éramos motivo suficiente para figurar entre los objetivos prioritarios, la pregunta que formulamos como duda es: ¿existe un verdadero compromiso de favorecer -nosotros decimos intentar rehabilitar - a las personas con trastornos mentales o protegernos de ellas?
Señor lector, haga las encuestas que usted quiera y pregunte: ¿se acepta fácilmente que los enfermos mentales vivan en pisos de las comunidades de vecinos?
No lo duden, estamos ante una dura realidad que debe ser abordada con coraje, voluntad y cono- cimiento, evitando intrusismo en el proceso.
Incidente en el bar Londres
Nemesio Martín García
Mi nombre es Nemesio Martín y soy propietario del bar cafetería Londres, situado en la avenida de Pío XII, 15 trasera.
Ya que los medios de comunicación han tomado cierto interés por mí y por mi establecimiento, me veo obligado, a mi pesar, a presentarme y aclarar el relato de los hechos de la noche del día 4 que, tal como fueron publicados en DIARIO DE NOTICIAS, como mínimo me parece sesgado.
Mi bar tiene un ambiente familiar. Entiéndalo usted como quiera, pero tengo clientes de izquierdas y de derechas, independentistas y españolistas, heterosexuales y homosexuales, e incluso seguidores del Club Atlético Osasuna y del Real Madrid (que también los quiere Dios).
Clientes que solucionan sus diferencias con diálogo y sin violencia. Más que clientes, amigos, con sus hijos y nietos que vienen a ver el fútbol o a tomar una copa. Personas que tienen derecho a elegir con total libertad dónde quieren ir y a qué equipo de fútbol quieren pertenecer.
Hemos sufrido una experiencia deplorable, una vergüenza. Nos atacaron un grupo de individuos encapuchados. Las bengalas, botes de humo... y otras agresiones fueron organizadas desde el exterior, con gran torpeza y peligro, aunque afortunadamente no tuvieron más repercusión que daños materiales. Evidentemente, no se encendió ninguna bengala en el interior de mi establecimiento, se arrojaron deliberadamente desde la puerta al interior e intentando impedir la salida a un número importante de personas.
Confío en que estos hechos aclaren lo ocurrido.
Gracias, doctor Óscar Villafañe
María Jesús Herráez Pacheco
El 27 de septiembre mi hijo Rubén sufrió un accidente. El resultado fue la sección de 9 tendones flexores, el nervio y la arteria cubital y el nervio mediano de su mano derecha. Se dirigió a urgencias del Hospital de Navarra, donde le informaron de la gravedad de la lesión y donde, después de permanecer toda la noche en observación, se nos informó de que no podría ser operado hasta pasados 10 días pues el hospital no disponía de quirófano y los médicos que realizarían la intervención no podían reunirse hasta el 10 de octubre. Dos temas me gustaría tratar relacionados con este suceso: la falta de medios en una sanidad pública cuando es muy probable el periodo de espera influirá en la posterior recuperación de un joven de 18 años. Y mi agradecimiento a ti, Óscar Villafañe, gran médico y, si cabe, aún mejor persona.
Hoy el motivo de mi carta es el segundo. Quiso el destino que supiésemos de un médico con un currículum impresionante. Según supe de los mejores especialistas en cirugía plástica y estética, y mira por dónde especialista en cirugía de la mano y microcirugía.
Operaste a mi hijo un sábado, reconstruiste su mano y el corazón de todos nosotros. De la operación, que debió de ser complicada, ya que duró 5 horas, no puedo decir mucho, pero sí de los resultados, que están siendo muy buenos a pesar de lo delicado del caso. Me ha tocado ver casos similares al de mi hijo y a día de hoy creo que fue una gran suerte que estuvieses ahí. Nos hablaron en la Seguridad Social de al menos 2 operaciones, los tendones se pegarían y sería necesario intervenir para despegarlos. Hasta 5 podrían llegar a ser las operaciones. No ha sido así.
Mi hijo perdió la movilidad y la sensibilidad de su mano; pero va recuperando, está en ello. Cualquier día se cruzará contigo en Pamplona y te dirá: "Choca los cinco, Óscar", te tenderá su mano, que también es un poquito tuya, y sentirá además del apretón tu inmensa calidad humana, que la calidad profesional ya tuvo la suerte de probarla.
Gracias, Óscar Villafañe, de corazón gracias. ¿Que más puedo decir? ¡Ah, sí! Mi hijo es estudiante de Arquitectura técnica y dibuja a menudo. También va haciendo trabajos con el ordenador.
No quería terminar esta carta sin dar también las gracias a la doctora Lainez, encargada de su rehabilitación, y a todas las chicas que componen el equipo de rehabilitación del Hospital Virgen del Camino en el turno de tarde, que hicieron la ardua tarea de un chaval de 18 años más llevadera con su profesionalidad y simpatía. A todas ellas gracias.
Honradez y deportividad
Mª Dolores Gaztañaga
Los pasados 19 y 26 de abril se disputaron los partidos de fútbol de Regional Preferente Lagun Artea-
Cantolagua y Amigó-Lagun Artea, respectivamente.
Como si de dos gotas de agua se tratara, en ambos partidos los correspondientes árbitros atribuyeron al jugador Jonathan Medina y al encargado del material Juan Antonio Risco sendas palabras injuriosas que no pronunciaron.
Consecuencia de ello, el Comité de la Federación Navarra de Fútbol, rechazando todo razonamiento, con la dureza y el agravio que le caracteriza, sancionó al jugador con un partido y al encargado del material con seis.
Por medio de estas líneas quiero reivindicar para estos señores su inocencia y proclamar su honradez y deportividad.
Que estos hechos sucedan y queden impunes en pleno siglo XXI deberían hacer pensar muy seriamente a las personas que rigen el fútbol más modesto de esta comunidad.
Aclaración
DIARIO DE NOTICIAS quiere informar de que el mensaje publicado ayer en la página 4, sección de mensajes telefónicos, que estaba firmado por Carolina Boado, debía aparecer firmado realmente por Carolina Martínez Boadi.