pamplona. Agentes de la Policía Nacional han detenido a J.M.G., pamplonés de 27 años, considerado un supuesto espía industrial, por haberse apropiado supuestamente del código fuente de todas las aplicaciones informáticas de una empresa puntera del sector en Navarra.
Al joven se le imputa un presunto delito relacionado con el espionaje industrial mediante la copia de aplicaciones y herramientas informáticas exclusivas de una empresa tecnológica de primer nivel, para su posterior uso y comercialización en el mercado por parte de la competencia. La investigación, de gran complejidad técnica debido a la materia de la que se trataba, ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número cuatro de Pamplona, donde la empresa afectada presentó la denuncia.
Ahora se investiga también si una segunda empresa del mismo sector guarda alguna relación con estos hechos ya que al parecer el acusado se habría incorporado a ella a pesar de su deber contractual de guardar durante 18 meses la confidencialidad de los conocimientos adquiridos durante su etapa como profesional de la demandante y la prohibición de desarrollar proyectos de similares características a los de ésta en empresas de la competencia.
copia de archivos En la denuncia presentada se daba cuenta de que el ahora detenido supuestamente se había apropiado mientras fue trabajador de la empresa afectada de una copia de un soporte informático de herramientas y aplicaciones. Se trataba en concreto del código fuente de todas las aplicaciones informáticas desarrolladas por la empresa, bases de datos con información de clientes, herramientas de desarrollo informático y licencias adquiridas, y un programa de la firma que permite la generación de claves y desprotección de sus aplicaciones y de las claves de acceso a datos personales del administrador. También se le acusaba de haberse llevado otros datos necesarios para el funcionamiento de estas aplicaciones en cualquier equipo informático, así como datos confidenciales de carácter tecnológico, empresarial o financiero.
Estas herramientas informáticas para aplicaciones de uso profesional estaban siendo utilizadas con la correspondiente licencia por empresas del sector financiero, bancario, comercial e industrial españolas con ámbito internacional, así como ensambladas en sus propias aplicaciones por uno de los más importantes fabricantes de sistemas operativos de paquetes ofimáticos y software del momento.
El valor económico de estos elementos informáticos ascendería a unos 2.300 dólares, según la denuncia, y su uso indebido podía ocasionar una repercusión económica negativa a la empresa de casi 3 millones de euros ya que lo sustraído constituye su activo patrimonial y además debería hacer frente a fuertes indemnizaciones si se difundieran datos confidenciales de clientes. >d.n.