pamplona. La tensión existente durante todo el pleno celebrado el martes en el Ayuntamiento de Berrioplano (en el que se aplazó la aprobación de la ciudad deportiva de Artica) se trasladó al exterior del salón de sesiones, donde se produjo un enfrentamiento verbal que derivó en una agresión contra el concejal de Herri Kandidatura, Iosu Gulina. Éste recibió un cabezazo propinado por el presidente del concejo de Artica, Alberto Pérez Fil, en medio de una agria discusión entre vecinos partidarios de la nueva dotación y algunos ediles, que prorrogaron la decisión de avalar el proyecto hasta conocer en profundidad los informes de viabilidad. Ayer mismo se celebró una reunión en el Consistorio en la que toda la oposición consensuó un texto en el que se exige la "inmediata dimisión" del presidente del concejo y se reprueba al alcalde y a la teniente de alcalde, José María Irisarri y Juncal Galar, "por su lamentable actitud, que desembocó en insultos por parte del público a parte de la Corporación y en la mencionada agresión a nuestro compañero". El escrito fue rubricado por siete ediles: UPN, NaBai, CI Berrioplano, la Agrupación de Vecinos (todos menos los tres del alcalde), mientras que el edil Iosu Gulina optó por abstenerse al ser parte implicada.
El concejal agredido se trasladó posteriormente a un centro sanitario, donde le realizaron un parte de lesiones en el que se acredita un "traumatismo en región mandibular, refiere cefalea, dolor en región labial, presenta herida en labio superior y contusión en región maxilar", etcétera. Según Gulina, tras "calentar" el ambiente en el pleno, Pérez se acercó a él, que también es vecino de Artica, en actitud "desafiante y gritando que siendo vecino de Artica no quería las piscinas, pegó su cara en la mía, me empujó, le llamé fantasmón y me dio un cabezazo en la cara". "Tuve la suerte de controlarme y acudí al hospital porque me dolían los dientes", explica. Remarcan además que su grupo no rechaza la construcción de unas piscinas pero no acepta que se "manipule a la gente llevando a pleno un proyecto sin tener apoyos, porque hay que analizarlo de manera razonada, no se puede abordar sin subvenciones y en una semana de estudio de los informes".
Por su parte, el presidente del concejo de Artica Alberto Pérez, aseguró haber pedido disculpas desde el primer momento al edil agredido y aseguró que la "reacción primaria" fue resultado de un acaloramiento tras sentirse "agredido verbalmente" por Gulina cuando éste cuestionó su "integridad ideológica como persona de izquierdas con un insulto". Según Pérez, le reprochó a Gulina el hecho de ser vecino de Artica y no "apoyar un proyecto que están dilatando". "Mi intención no fue hacerle daño. Fue un acto reflejo ante una situación de tensión y con otros antecedentes en los que esta persona ha confundido el concejo -como institución- con mi persona y ha buscado siempre el enfrentamiento", expuso. Destacó además que el objetivo último es político: ir contra el actual alcalde José María Irisarri, "una persona conciliadora que ha optado por no realizar ningún pacto".