pamplona. Marea, la carismática banda integrada por Kutxi Romero, Eduardo Beaumont El Piñas , César Ramallo, Kolibrí Díaz y Alén Ayerdi, ofreció ayer en el Anaitasuna el último concierto del Piojoso Tour , la gira más exitosa protagonizada por ellos hasta la fecha, actuación a la que tenemos que calificar de histórica a la vista de la expectación y de la buenísima entrada registrada.
Bajo un ambiente propio de las grandes citas, la velada arrancó sobre las 21.00 horas con la no menos histórica comparecencia de Txarrena, grupo que, comandado por el incombustible Drogas, ofreció durante los ¾ de hora de que dispuso un buen número de temas de su primer y único LP, registrado en 1992: un disco lleno de canciones sin fecha de caducidad que hicieron las delicias de los presentes; principalmente del sector de más edad de quienes copaban el Anaitasuna.
Y tras semejante preámbulo, de auténtico lujo (todo un homenaje a El Drogas y seguramente, en ésta su temporal despedida de las tablas, un regalo que se quisieron hacer los Marea, tanto a sí mismos como a su público) alrededor de las 22.20, en medio de una espectacular escenografía presidida por una inmensa calavera tocada por un pañuelo pirata, bajo un deslumbrante despliegue de luces (especialmente diseñado para la presente gira por el vallisoletano Miguel González), con los móviles y las distintas barras luminosas comenzando a hacer de las suyas sobre los múltiples telones que adornaban el escenario, el momento más esperado por todos: los Marea a escena, a un escenario de 16 metros de boca por 14 de fondo y 10 de altura; los Marea, comandados por un Kutxi que, desde las sombras, entre la algarabía general, compareció trajeado a lomos de una singular montura, una sorprendente moto que no dudó en acelerar bajo las primeras notas deEntre hormigones (de Las aceras están de piojos , CD detonante de la presente gira y que curiosamente hoy se presentaba en la ciudad), primer tema en sonar al tiempo que caía el telón delantero y cobraban vida los 50.000 vatios de sonido y los 120.000 de luz.
A continuación, con el viejo pabellón patas arriba, sonaría un primer bloque de canciones enlazadas, conformado por Petenera (también perteneciente a dicho álbum), Con la camisa rota yDuerme conmigo , temas cantados al alimón por vocalista y público en general.
"Gabon, Iruña la Vieja. Para empezar, deciros que en el corazón de los Marea somos los teloneros de Txarrena", saludó Kutxi al gentío con su singular gracejo, el cual, totalmente entregado, le respondió con una ovación. Siguiendo con el show, un auténtico espectáculo de luz y sonido, señalaremos que además de las canciones de Las aceras... también encontraron su lugar en estos primeros compases viejas composiciones como Manuela canta saetas o Romance de José Etxailarena , extraídas de trabajos anteriores.