paMPLONA. Gamesa anunció ayer su intención de invertir 65,4 millones de euros en una planta de aerogeneradores en Aoiz. La iniciativa, que tiene como objetivo la fabricación de palas gigantes de 4,5 megawatios, supondrá, según las previsiones de la compañía, la creación de unos 440 empleos "de calidad" hacia el año 2013, una vez que los prototipos hayan sido validados y lanzados al mercado. La planta espera comenzar a funcionar el 1 de abril de 2009 con 25 empleos.
En tiempo de zozobra económica, las buenas noticias son siempre bien recibidas y el Gobierno de Navarra acogió el proyecto de Gamesa con un alborozo indisimulado. Tanto, que el área económica compareció en pleno junto al presidente del Gobierno y en compañía de Guillermo Ulacia, presidente y consejero de la empresa, para destacar la importancia de un proyecto llamado a revitalizar el polígono de Aoiz, lastrado por el cierre de algunas de sus empresas con más historia. Así, junto a Sanz, acudieron Álvaro Miranda, vicepresidente económico y consejero de Economía y José María Roig, consejero de Innovación. También asistió a la presentación Francisco Enguita, alcalde de Aoiz.
"Es la inversión más importante de los últimos años", destacó Miguel Sanz, que se refirió a la anunciada en 2005 por la multinacional italiana Sofitel para su planta de papel tisú en Buñuel. "Ante esta situación de crisis económica actual, nos habíamos marcado una doble línea de actuación. Por un lado, el plan de dinamización de los sectores más afectados, concretado en Navarra 2012 . Y por otro, la apuesta por sectores de un mayor valor añadido", explicó.
los méritos de aoiz Es el caso de Gamesa, empresa centrada en el ámbito de las energías renovabales y cuya facturación alcanzó los 3.274 millones de euros el año pasado. "Son un buen ejemplo -dijo- de lo que ya se llama green jobs (empleos verdes), que en Navarra suponen ya unos 5.000 puestos de trabajo. Son plantas con un alto componente tecnológico e innovador, por lo que el riesgo de deslocalización es mucho menor", dijo Sanz, que atribuyó a Gamesa la decisión de instalarse en Aoiz. "Nosotros sólo podemos decir que la consideramos acertada. Se trata de un polígono industrial de iniciativa privada en el que el Gobierno de Navarra ha comprado suelo. Se trata de una zona que ha sufrido el cierre de una empresa -dijo en referencia a Solano-, pero es imprescindible sustituir sectores maduros por otros estratégicos".
Sanz se refirió asimismo a la justicia de que Gamesa haya elegido esta localidad navarra como sede para su proyecto. "Aoiz ha sabido estar ahí para apoyar proyectos como Itoiz y y el Canal de Navarra, por lo que es lógico que esté también ahí cuando se trata de acoger un proyecto de esta naturaleza. Junto con Sangüesa y Sarriguren va a formar un triángulo estratégico en el área de las renovables".
la súper pala La planta de Aoiz, que empezará a edificarse en septiembre, ocupará una superficie de 88.000 metros cuadrados, la mitad de ellos construidos. Estará destinada a la fabricación del modelo de aerogenerador G10x, de 4,5 MW de potencia unitaria, que responde a las necesidades de un mercado que pide máquinas cada vez de mayor capacidad. "Se trata de un nuevo concepto de aerogenerador que va más allá del multimegawatio, actualmente de dos megawatios", explicó Guillermo Ulacia, presidente y consejero delegado de Gamesa. "Seremos los primeros en poner en el mercado una máquina de 4,5 megawatios de capacidad", dijo.
Ulacia explicó que la nueva turbina es "superaerodinámica, de alta tecnología", que se puede ensamblar a pie de parque y que puede ser trasladada a cualquier parte del mundo con los actuales sistemas de transporte. La nueva pieza tendrá un "peso ajustado" con una nueva estructura ya patentada. Su tamaño alcanzará los 135 metros. Gamesa es el tercer fabricante mundial de aerogeneradores y posee un 15,5% de la cuota de mercado en todo el mundo.
El presidente de Gamesa apuntó que, si bien con esta capacidad el destino de los aerogeneradores suele ser los parques marinos, el "desafío" de la empresa es ofrecer esta nueva máquina para parques eólicos terrestres, "todo esto con la vocación de reducir el coste de la energía", el mayor de los retos a los que se enfrenta la eólica. Esta energía tiene una potencia instalada de 94.000 MW. Con un crecimiento medio del 20% anual, las estimaciones hablan de cerca de 290.000 MW instalados a finales de 2012, es decir, 200.000 MW más en cinco años. En 2017 se espera llegar a los 690.000 MW.