VITORIA. ETA ha asesinado hoy a un guardia civil y ha herido a otros cuatro agentes al hacer estallar de madrugada una furgoneta cargada con un potente explosivo ante la fachada del edificio en el que, en el momento del atentado, se encontraban 40 personas, entre ellas, mujeres y niños.
El fallecido, Juan Manuel Piñuel, de 41 años de edad y natural de Melilla, llevaba dos meses destinado en Alava, donde se había desplazado desde Málaga para lograr la preferencia que le permitiera volver a su lugar de origen.
El atentado ocurrió minutos antes de las tres de la madrugada, sin que los terroristas avisaran previamente. Los activistas de ETA estacionaron el vehículo, una furgoneta Citroën Berlingo, a unos metros del edificio, de tres plantas, que quedó prácticamente derruido. Un caserío cercano se ha visto seriamente dañado y la deflagración afectó también a algunas viviendas unifamiliares de la zona.
Piñuel, que se encontraba en un pequeño edificio de vigilancia quedó enterrado entre los escombros, junto a otro compañero, un sargento, al que los bomberos lograron rescatar con vida.
Juan Manuel Piñuel Villalon ingresó en la Guardia Civil el 2 de noviembre de 1997 y, hace dos meses, el 11 de marzo de 2008, se incorporó a Legutiano.
Al tener su familia -esposa y un hijo pequeño- en Málaga, y estar destinado en Llombart en Valencia, el agente decidió pedir traslado a Euskadi para tener 'carácter preferente' y poder volver a Málaga con su familia.
Los cuatro heridos, dos hombres y dos mujeres, de edades comprendidas entre los 35 y los 41 años, fueron hospitalizados en los centros de Txagorritxu y Santiago, en Vitoria, a 20 kilómetros de Legutiano, y no se teme por la vida de ninguno de ellos. Una de las lesionadas ya ha sido dada de alta.
La Cruz Roja envió al lugar a cuatro psicólogos que atendieron a los habitantes de la casa cuartel, de forma especial a los familiares de las víctimas.
Uno de los heridos es el sargento de la Guardia Civil F.J.C.F., de 41 años de edad y natural de Tudela (Navarra).
El sargento tuvo que ser rescatado de entre los escombros y se encuentra ingresado en planta del Hospital de Santiago. Presenta síndrome de aplastamiento, neumotórax y hemotórax izquierdo, además de fractura vertebral, policontusiones y erosiones múltiples. Su estado es reservado.
El sargento nació en 1967 en la localidad navarra de Tudela, y llegó destinado a Euskadi en 2005, aunque había ingresado en el Cuerpo el 1 de marzo del 1988, tras haber estado en Lerín, también en la Comunidad foral.
La Ertzaintza, que procedió a acordonar la zona en un perímetro de unos dos kilómetros, encontró abandonado en el alto de Urkiola, en Bizkaia, un turismo Peugeot 306, que fue inspeccionado por artificieros de la Ertzaintza, ante la posibilidad de que hubiera sido utilizado por los autores del atentado. El vehículo disponía de un dispositivo incendiario que no llegó a estallar, que incluía una garrafa de gasolina.
REACCIONES
El Gobierno de Navarra ha aprobado un acuerdo que condena el atentado mortal de esta madrugada en Legutiano, acción que representa una "total vulneración del primer y esencial derecho de toda persona, el de la vida", y es "un desprecio deliberado a toda la sociedad".
El acuerdo, al que ha dado lectura ante los medios de comunicación el presidente Miguel Sanz acompañado por una parte de su gabinete, expresa la "más profunda y sincera condolencia" del Ejecutivo foral a la familia del guardia civil Juan Manuel Piñuel y su solidaridad a los heridos en el atentado y al resto de compañeros, a quienes además muestra su "apoyo decidido".
El Gobierno de Navarra afirma también que la sociedad de la Comunidad Foral quiere "construir libre y democráticamente su futuro, sin que pueda obtenerse objetivo o ventaja alguna con el uso de la violencia, el asesinato, el chantaje, la coacción o la extorsión" y por eso requiere la unidad de los partidos democráticos y la aplicación "con todo rigor" de las leyes para erradicar el terrorismo.
Pide también a los ciudadanos que condenen "la violencia, a quienes la ejercen, la alientan, la justifican o se sirven de ella para alcanzar intereses políticos" y anuncia su apoyo a los actos que se convoquen para condenar este atentado.
La delegada del Gobierno en Navarra, Elma Sáiz, ha expresado, tras el último atentado, su confianza en "la unidad de los demócratas en la lucha contra el terrorismo".
Sáiz ha condenado "con toda rotundidad" el ataque y ha trasladado su "apoyo y solidaridad" a los familiares, amigos y compañeros del agente asesinado, Juan Manuel Piñuel Villalón, y los cuatro heridos, así como al Cuerpo de la Guardia Civil.
En un comunicado, la delegada del Gobierno en Navarra ha solicitado además a la sociedad española "que mantenga la confianza en la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en su trabajo contra el terrorismo y para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos".
IUN-NEB también ha condenado el atentado de ETA y ha asegurado que la banda terrorista "va a fracasar en su pretensión de imponer mediante el terror su proyecto totalitario". Además, añadieron que "es fácil asesinar de la forma cobarde que caracteriza a ETA, pero cada atentado enfrenta a la organización terrorista con un masivo rechazo y hartazgo de los ciudadanos". La coalición de izquierdas reiteró su exigencia "a Batasuna a que acepte que en democracia no hay ninguna legitimidad para el uso de la violencia" y trasladó su "solidaridad y apoyo con la familia y compañeros de Juan Manuel Piñuel y de los guardias civiles heridos".
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha subrayado que no se resigna a trabajar para acabar con la violencia y para "alcanzar acuerdos políticos" porque "no podemos caer en el desánimo".
Ibarretxe ha comparecido ante los medios de comunicación para mostrar su condena "firme y enérgica" al atentado y para mostrar su solidaridad con los cuatro heridos, con la familia del guardia civil asesinado, Juan Manuel Piñuel, y con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Ha convocado a la ciudadanía a concentrarse a las doce del mediodía de mañana frente a las instituciones vascas para condenar el atentado.
En su declaración ante la prensa en la sede de Lehendakaritza, ha señalado que la sociedad vasca está "asqueada, cansada de la violencia de ETA" pero al mismo tiempo, ha añadido, también se muestra "cansada desde la dificultad que quienes desde la política tenemos responsabilidades" para buscar caminos, para acabar con la violencia, alcanzar la paz "y acuerdos políticos y decidir nuestro futuro".
"No podemos caer en el desánimo, no podemos resignarnos, yo no me voy a resignar como lehendakari a tratar de buscar salidas", ha recalcado tras trasladar a la sociedad vasca "un mensaje de esperanza en un día de enorme tristeza".
En su opinión, la sociedad vasca exige "hoy más que nunca a quienes podemos hacerlo que hagamos cosas, que arriesguemos, que busquemos soluciones" porque "estamos tristes, pero de pié".
Por ello, ha indicado, hay que darle a la sociedad lo que es suyo, que es la paz, la palabra, la ausencia de violencia, diálogo y acuerdos.
Ha calificado de "irracional" el atentado y ha pedido a ETA que no utilice ni manche el nombre del pueblo vasco utilizándolo como excusa para la extorsión y el asesinato.
El pueblo vasco es "pacífico y trabajador", ha asegurado, aunque la imagen que traslada ETA al mundo es "falsa" y alejada de "nuestros valores".
El lehendakari ha incidido en que ETA es el "principal obstáculo" para que el País Vasco haga su camino y ha recalcado que la banda terrorista "sobra y estorba" y además "mata cobardemente" para "nada".