PAMPLONA. La portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, afirmó ayer que dese el Ejecutivo de Vitoria se sigue apostando y se seguirá trabajando para que se produzca un acuerdo entre José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe en torno al marco jurídico-político de la CAV. Las posibilidades de que alcancen ese ansiado acuerdo el presidente del Gobierno central y el lehendakari, que en la actualidad parece muy lejano, se calibrarán en la reunión que ambos mandatarios tienen concertada para el próximo martes en Moncloa.
Mientras tanto, prosigue el cruce de declaraciones, si bien en un tono más moderado que en días anteriores. Después de que Zapatero manifestara el domingo, en la Fiesta de la Rosa de los socialistas vascos, que se opondrá a "aventuras" y que sólo apoyará el "incremento del autogobierno", Azkarate compareció ayer ante la prensa enarbolando la bandera del diálogo. "Tiene una propuesta abierta encima de la mesa, repito, abierta", afirmó la portavoz, que reiteró su confianza en la voluntad real de Zapatero de diálogo y de acuerdo, y no sólo "de palabra".
No tardó Zapatero ayer en dar una nueva réplica. En el Senado, el presidente del Gobierno dijo, a preguntas del PNV, no saber cómo denominar la propuesta del lehendakari, oferta que tachó de "ocurrencia" y "contrato de adhesión". Además, reclamó a Ibarretxe que sea "respetuoso con los trámites legales y constitucionales", antes de prometer diálogo hasta la "extenuación".
En este sentido, Joseba Zubia (PNV) recordó ayer en el Senado que a lo que aspira su formación es a un pacto desde la bilateralidad y que la Constitución no ha de ser un obstáculo, pues su disposición adicional es "una puerta abierta".
Azkarate, por su parte, no quiso pronunciarse sobre si el tripartito buscará el apoyo de EHAK en el Parlamento Vasco de cara al pleno del 27 de junio si no hubiera acuerdo entre Zapatero e Ibarretxe. >D.N.