madrid. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, avisó ayer de que las reformas estatutarias pendientes deben basarse en las pautas que ya están "bien establecidas", como son un alto consenso en origen y la conjugación con el interés general a la luz de la Constitución.
"Las pautas para las reformas de los estatutos de las comunidades que aún no las han culminado están bien establecidas, y a ellas nos vamos a seguir ateniendo", advirtió Zapatero en su intervención en el primer pleno del Senado.
Según detalló, estas pautas son homogéneas y las mismas para todos, "pero no tienen por qué ser igualmente homogéneas -precisó- las reformas aprobadas a su amparo". Así las cosas, explicó que la idea es garantizar la viabilidad de los estatutos y su articulación al proyecto común de España, pero sin impedir que las peculiaridades de cada autonomía queden suficientemente reconocidas y preservadas.
Especificó que el programa de gobierno que se propone aplicar se enmarca en el modelo constitucional de Estado, del que España se dotó en 1978 y que, a su juicio, ha funcionado "satisfactoriamente" hasta hoy: el Estado autonómico.
En este sentido, apeló al diálogo y la cooperación de las comunidades autónomas para llevar a cabo, "con la eficacia deseable", una parte importante de las políticas.
Durante su intervención, avanzó que el nuevo sistema de financiación autonómica debe mejorar la solidaridad entre territorios, vinculándola a la dotación de infraestructuras y a la garantía de fondos suficientes para la prestación de servicios públicos.
corresponsabilidad fiscal También apostó por reformar el sistema actual y por avanzar en la "corresponsabilidad fiscal", de modo que las Comunidades se impliquen más en la obtención de sus recursos fiscales y, en el momento de decidir sus gastos, asuman también la responsabilidad de conseguir los ingresos necesarios para ellos.
Reafirmó además su compromiso con el Senado y su voluntad de fortalecer el papel de esta institución, al tiempo que anunció la entrega del informe redactado por el Consejo de Estado sobre la reforma constitucional de la Cámara Alta. "A mayor peso específico del Senado, mayor calidad y mejor funcionamiento de nuestro Estado constitucional", es la ecuación formulada por Zapatero para justificar sus argumentos. Por eso, animó a buscar entre todos, consciente de la complejidad política y jurídica de este empeño, una fórmula que permita convertir el Senado "en una genuina cámara de representación territorial a la altura del modelo de Estado" fraguado en más de 30 años de democracia.
En su discurso, desgranó alguno de los principales proyectos y retos que se propone acometer y eludió referirse a la "desaceleración" del crecimiento que España está atravesando que achacó al empeoramiento del contexto económico internacional. >efe