pamplona. Con el debate congresual del PSN en plena efervescencia, se han multiplicado en las últimas horas los contactos entre las diversas sensibilidades de la federación navarra contrarias al núcleo duro de la actual dirección al objeto de consensuar una candidatura a la secretaría general alternativa a la ya confirmada de Roberto Jiménez. Buena parte de los grupos críticos con la candidatura oficial, con sus respectivas agrupaciones, coinciden en que el perfil de la parlamentaria Amanda Acedo Suberbiola es el idóneo para confrontar con Jiménez en el Congreso previsto para los días 28 y 29 de junio.
Los argumentos que se barajan para impulsar la candidatura de Acedo -y que ya han sido transmitidos a la propia implicada- son, primeramente, su currículo profesional, cimentado en una sólida formación jurídica, con un vasto conocimiento de la Administración Pública y sobremanera de las entidades locales. También se valora su experiencia institucional, ya que ejerce como parlamentaria foral desde 2003 y en la actualidad ocupa la primera portavocía adjunta del grupo socialista, ensalzándose sus dotes de comunicación y su capacidad para polemizar en debates de complejidad técnica, como los relativos a la economía, la vivienda o las políticas de seguridad.
Asimismo, los promotores de la candidatura consideran llegado el momento de encargar la dirección del partido a una mujer, no sólo porque el empoderamiento es un valor al alza en el PSOE (como se ha podido comprobar con el relevo en la Delegación del Gobierno), sino porque en los comicios autonómicos de 2011 la candidatura de UPN va a recaer más que previsiblemente en Yolanda Barcina, toda vez que Miguel Sanz oficializó que no aspirará a otro mandato. Además, tampoco se descarta que sea Uxue Barkos quien dentro de tres años lidere la propuesta de NaBai.
En opinión de un amplio sector de los críticos, el de Jiménez no es el contraperfil más adecuado para socavar la imagen de Barcina, básicamente porque el grupo municipal del que aquél formó parte fue el más condescendiente con la gestión de la alcaldesa de Pamplona.
Por otra parte, nadie en el PSN se plantea reeditar una bicefalia como la que protagonizaron en el primer semestre de 2007 Carlos Chivite como secretario general y Fernando Puras como candidato a la presidencia. Así, es criterio compartido que quien ostente la secretaría general debe pugnar por el trono del Palacio de la Diputación.
HONOR E INDEPENDENCIA Por añadidura, quienes auspician el nombre de Amanda Acedo ponderan, además de su honorabilidad por no haberse visto implicada en el pasado en ninguna controversia de índole personal, su condición de independiente al arribar al Parlamento, una autonomía de criterio que ha mantenido también como afiliada (desde septiembre pasado), pero dentro de la lealtad exigible, es decir, manifestando las discrepancias en los foros pertinentes.
Por tanto, Acedo no está sujeta a ninguna adscripción incondicional de entre las familias del PSN secularmente enfrentadas. Es decir, que contando con el refrendo de todas las sensibilidades que reniegan de Jiménez, puede representar la centralidad del socialismo navarro. En consecuencia, y en el supuesto de que consiguiera doblegar a la candidatura oficial, Acedo podría conciliar las dos almas del PSN, la más proclive al pacto con el nacionalismo democrático para alcanzar la presidencia foral y la que aspira a una colaboración con UPN, que es la que más fielmente y en su mayor graduación encarna Jiménez.
Precisamente, el hecho de que éste refrendase en su presentación como candidato su apuesta por una cooperación estable y sostenida con el regionalismo, y que además proclamara que si vence no configurará una ejecutiva de integración, parece haber fortalecido la oposición a las tesis oficialistas.
Por supuesto, la divergencia en la interpretación de los resultados electorales también cuenta. Así como Jiménez atribuye al acercamiento del PSN a UPN los casi 120.000 votos que Zapatero recabó el pasado marzo, los críticos argumentan que los 40.000 sufragios de diferencia entre los comicios autonómicos y los generales (a favor de estos últimos) obedecen a la aversión a la derecha, al voto útil en suma. De ahí que defiendan un control más férreo del Gobierno de Sanz para que pueda vislumbrarse, según sus palabras, que "el PSN es alternativa nítida y la única posible, con cambio palpable en el fondo y también en las formas". >V.G.