pamplona. El corte de tráfico en la avenida Zaragoza, en dirección Cordovilla-Pamplona entre las calles Sadar y Río Queiles, provocó retenciones moderadas, sin llegar a ocasionar atascos de gravedad en las entradas a los desvíos establecidos por la Policía Municipal en el primer día de cierre. La circulación aumentó ligeramente en la avenida de Navarra, la calle Valle de Aranguren y en la calle Tajonar a la altura de los edificios inteligentes, sobre todo, en las horas punta (13.30 a 15.00 y de 18.00 a 20.00 horas). El director del área de Protección Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona, Patxi Fernández, confirmó que si bien ayer el tráfico fue más denso de lo habitual, no se produjeron atascos.
El punto donde tuvieron lugar las principales molestias para los conductores a lo largo de la mañana, con un tiempo de parada estimado de cuatro minutos, fue el cruce de la calle Sadar con la avenida Zaragoza, que estaba regulado por un semáforo. El resto de los cruces estaban controlados por agentes municipales que dirigieron la circulación con fluidez. A las 12.00 horas en la calle Sadar coincidían una media de diez vehículos que permanecían en parada unos cuatro minutos aproximadamente, debido a que el semáforo estaba en verde 40 segundos, mientras que en rojo el tiempo de espera superaba el minuto.
Algunos conductores estaban despistados, pero la mayoría ya había programado un recorrido alternativo para dejar de lado el tramo que está en obras. De hecho, agentes de la Policía Municipal comentaron que el tráfico no sólo era menor del habitual en dirección Cordovilla-Pamplona, sino que también se había reducido en el sentido contrario, que no se cerrará al tráfico hasta el día 26 de mayo y que se volverá abrir el 8 de junio.
Según informaron los agentes municipales, el volumen de vehículos aumentó en los desvíos establecidos y en las horas punta de 600 turismos a 900 al mediodía y, por la tarde, de 800 a 1.100. Unas cifras que se contemplan "dentro de la normalidad" y que "no provocan atascos ni retenciones reseñables". En este sentido, las molestias radican más en el aumento del kilometraje de los vehículos al rodear por otras vías de circulación la zona afectada por las obras.
acceso al centro Los conductores más afectados en la jornada de ayer fueron aquellos que se dirigían al centro de la ciudad. "No ha habido atascos pero el recorrido que he tenido que hacer para ir a trabajar ha sido más largo de lo habitual y eso en el cuentakilómetros se nota. Tendré que echar más gasoil al coche porque ahora tengo que subir a Pamplona por alguno de los extremos, la avenida Navarra o por Azpilagaña", afirmó José Luis Monreal.
Las autoescuelas, por otra parte, han modificado sus recorridos para esquivar el tramo cortado de la avenida Zaragoza. "Para nosotros supone bastante molestia, sobre todo hoy, porque en las retenciones de los cruces aledaños para tomar los desvíos hemos estado parados más de diez minutos y los alumnos lo notan, andan despistados, tienen que atender las indicaciones de la Policía Municipal... Se ponen nerviosos", aseguró Paco Vera.
Por otro lado, un porcentaje alto de los entrevistados se mostró conforme con los cambios de tráfico. El vecino Diego Mendía, de 25 años, no se quejó porque los cambios estaban bien señalizados" y se habían anunciado en los medios de comunicación con "suficiente antelación". "A partir de ahora tardaré cinco minutos más en llegar al trabajo, no es mucho tiempo de demora", concluyó.
Por su parte, el universitario Iker Berjano afirmó que "efectivamente" había más tráfico del habitual, pero que éste "transcurría con fluidez porque los desvíos son avenidas de circulación rápida", y "los agentes estaban dirigiendo el paso para evitar aglomeraciones en las rotondas".
Gerardo Labiano consideró que el tramo que está cortado no es muy "largo" y que se puede acceder a la avenida Zaragoza por la Milagrosa desviándose por la Universidad. "Más molestia le supondrá a los vecinos que vivan en la zona y que tengan que soportar los ruidos de las obras durante mes y medio". Por su parte, las vecinas Carmen García y Cristina Monreal afirmaron que en la calle Sadar estuvieron paradas más de lo habitual en el semáforo, pero que aun así las molestias habían sido mínimas. "Tenemos que dar un rodeo, pero no tardamos en hacerlo más de cinco minutos. A las 14.00 horas hay mucho tráfico en todas partes".
las obras El corte de tráfico está causado por las obras de construcción de colectores pertenecientes a la urbanización de Arrosadía, que partiendo desde el río Sadar atraviesan la carretera de la Universidad y el aparcamiento de Azpilagaña, afectando también a la avenida de Zaragoza, donde se está excavando una zanja de siete metros. El tráfico se verá afectado hasta la primera semana de julio. Los desvíos están señalizados en la entrada por Cordovilla desde donde se aconsejará tomar las rondas Este y Oeste.