Pamplona. Francisco Javier Cabrerizo Fernández, uno de los heridos en el atentado perpetrado por ETA en la madrugada de ayer en Legutiano, es natural de Tudela. Cabrerizo es sargento de la Guardia Civil y se encuentra ingresado en el Hospital de Santiago de Vitoria con pronóstico reservado. Su estado es el más grave de los cuatro guardias civiles heridos, aunque su vida no corre peligro. El último informe médico hecho público por el centro hospitalario asegura que Cabrerizo presenta síndrome de aplastamiento, neumotórax y hemotórax izquierdo, además de fractura vertebral, policontusiones y erosiones múltiples.
Por otro lado, en el Hospital de Txagorritxu se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos con traumatismo abdominal cerrado y heridas inciso-contusas en las manos, el guardia civil A.M.D., de 35 años de edad. Se encuentra consciente, estable, con funciones vitales conservadas y pendiente de evolución, aunque con pronóstico reservado. La otra agente herida, P.O.V., fue dada de alta durante la mañana de ayer.
Vecino del Barrio de Lourdes Cabrerizo nació en Tudela el 28 de noviembre de 1967. Durante la infancia y juventud vivió en el domicilio familiar de la calle Aquiles Cuadra del barrio de Lourdes con sus padres y su hermano. Estudió en el colegio Compañía de María hasta 8º de EGB, y siguió sus estudios en los Jesuitas de Tudela, por la rama de letras mixtas. El 1 de marzo de 1988 entró en el cuerpo de la Guardia Civil, y tras estar destinado en Lerín, en 2005 fue trasladado al cuartel de Legutiano, ya como sargento, y donde ayer fue víctima del atentando. Últimamente no se le veía mucho por Tudela.
Está casado con Esther María Martínez, de 34 años, también guardia civil, y otra de las víctimas del atentado. Se encuentra ingresada en el mismo hospital que Cabrerizo, aunque en planta y con heridas de menor gravedad. Según el parte médico, presenta policontusiones y erosiones múltiples, así como una herida en la pierna izquierda. Martínez nació en Jaén en 1973, y es miembro de la Benemérita desde 1992. Estaba destinada en el aeropuerto Foronda de Vitoria desde 2006, aunque residía en la Casa Cuartel de Legutiano junto a su marido.
En el momento de la explosión ambos estaban en su dormitorio, justo encima del punto de vigilancia donde se encontraba Juan Manuel Piñuel, en el pequeño edificio del cuerpo de guardia, anexo al edificio principal, y que ha quedado destruido. Según explicó uno de los bomberos que participó en las labores de rescate, cuando llegaron al lugar del atentado Cabrerizo se encontraba debajo de los escombros, a unos dos metros y medio de profundidad. Fueron sus gritos de ayuda los que alertaron al operativo de rescate. El bombero aseguró además que cuando oyeron las voces y vieron que estaba vivo fue "un golpe fuerte de ánimo", por lo que volvieron "a escarbar a mano" al tiempo que conversaban con él para darle ánimos mientras el herido decía que se encontraba bien. El hallazgo de Cabrerizo fue simultáneo al del cuerpo de Piñuel, éste ya sin vida. Sin embargo, ante el riesgo de hundimiento, los bomberos optaron por apuntalar el edificio antes de dejar entrar al médico.
Bien de ánimo Cabrerizo y Martínez fueron inmediatamente trasladados al hospital donde recibieron la visita de su familia y de las autoridades. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo tras la visita, que Cabrerizo y su mujer "están fuertes de ánimo", y garantizó que si la pretensión de ETA es "amedrentarnos y asustarnos", ha conseguido "lo contrario". Cabrerizo también recibió la visita de Zapatero, que dijo haber encontrado al agente con "mucha entereza". >d.n.