PAMPLONA. El Defensor del Pueblo de Navarra, Javier Enériz, planteó ayer la posibilidad de crear un impuesto que grave los grandes patrimonios o fortunas. Enériz hizo esta propuesta durante su exposición, en comisión parlamentaria, del Informe Especial sobre el Sistema Tributario Foral de Navarra que, en su opinión, cumple "en términos generales, con los principios constitucionales de generalidad, justicia, igualdad, progresividad y no confiscatoriedad que proclama el artículo 31.1 de la Constitución".
A su juicio, este nuevo impuesto podría ser una buena alternativa a la más que probable supresión del Impuesto sobre Patrimonio, que provocará una "merma de ingresos fiscales". Sirva de ejemplo que en el año 2006 la Hacienda Foral recaudó por este concepto 55,3 millones de euros. Para compensar esta pérdida, Enériz sugiere la conversión del Impuesto sobre Patrimonio en otro tributo para las grandes fortunas. En este capítulo se encontrarían aquellos patrimonios que superaran los 601.012 euros de base imponible, es decir, "la nada despreciable cifra de 100 millones de pesetas".
SUCESIONES Y DONACIONES Además, se declara partidario de mantener el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y, en el caso del Impuesto de Sociedades, sugiere que se tenga en cuenta "la base liquidable y no la facturación".
El Defensor del Pueblo invitó al Parlamento y al Gobierno foral a que hagan "una reflexión en orden a garantizar de una forma más diáfana los principios tributarios de justicia y progresividad", a la vista de la distribución porcentual entre impuestos directos -que en el año 2006 alcanzaron el 53% del total- y los indirectos -que ascendieron al 47% restante-. Partiendo del dato de que los ingresos públicos de este ejercicio procedieron en un 93,5% de los impuestos, Enériz recordó que el mayor peso de los impuestos directos en el conjunto del sistema tributario frente a los indirectos "asegura una mayor fiabilidad en el cálculo a priori de los ingresos y un mayor aseguramiento del gasto público y de los servicios públicos, principalmente los sociales".
LAS REBAJAS ELECTORALES El Defensor también recomienda la búsqueda de un marco más estable en la regulación del sistema tributario. En este sentido, propone que los periodos sean de cuatro o cinco años para evitar que las "tensiones o rebajas por motivos electorales" influyan en el sistema tributario.
El fraude fiscal también es objeto de análisis de su informe. Enériz anima al Gobierno a que continúe "con la elaboración y aplicación de planes periódicos de lucha contra el fraude fiscal, como se viene haciendo, y disponer de los medios humanos y materiales necesarios para perseguir y sancionar al posible elusor fiscal".
El informe de Enériz también contempla que Navarra haga uso de la posibilidad que le brinda el artículo 2.2 del Convenio Económico para establecer otros impuestos diferentes de los convenidos. Cita como ejemplo que se estudie la imposición ecológica, con el fin de gravar las actividades con repercusión negativa en el medio ambiente y materialice el principio de "quien contamina, paga".
En cuanto al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, es partidario de mantener y ampliar el actual sistema de envío a los declarantes del impuesto de propuestas desde la propia Hacienda Foral; continuar con la corrección del diferente tratamiento de las rentas en el IRPF en función de su origen, y suprimir cualquier referencia a la nacionalidad.
Además, plantea que se congele el límite legal establecido para deducciones por inversión en vivienda habitual, de forma que cubra la totalidad o la mayor parte de la adquisición de una vivienda protegida y de forma decreciente en el caso de la compra de una libre.
Todos los grupos parlamentarios valoraron positivamente el informe y desde NaBai e IUN se incidió en criticar las rebajas fiscales con carácter electoralista.