PAMPLONA. El informe sobre las Cuentas Generales del año 2006, que la Cámara de Comptos remitió ayer al Parlamento, da varios toques de atención al Gobierno que preside Miguel Sanz. La recomendación más llamativa sin duda afecta al entramado de empresas públicas. El órgano fiscalizador llega a la conclusión de que existen sociedades públicas "con objetos muy similares y, en algunos casos coincidentes", por lo que sugiere la conveniencia de "aglutinar o reducir el número de empresas públicas".
Luis Muñoz, máximo responsable de Comptos, hizo estas declaraciones tras entregar el mencionado informe a la presidenta del Legislativo foral, Elena Torres.
En 2006 eran 32 las compañías integradas en el sector público empresarial. Sus ingresos totales ascendieron a 332 millones y el ejercicio se cerró con un saldo global de ocho millones de euros de beneficio. Sin embargo, no todas las empresas presentaron números favorables. Mientras Navarra de Suelo Industrial (Nasuinsa), que ganó 14 millones, fue la firma más rentable, en el polo opuesto se encuentra Navarra de Financiación y Control (Nafinco), que arrojó unas pérdidas de seis millones. La empresa públilca con mayor número de empleados, un total de 240, es Tracasa.
SPRIN, EN LOS PRESUPUESTOS El apartado más crítico del informe se centra en la ampliación de capital de Sociedad de Promoción de Inversiones e Infraestructuras de Navarra (Sprin) en 270 millones de euros. Comptos explica que esta importante ampliación se realizó para que el departamento de Obras Públicas afrontara una serie de infraestructuras financiadas por esta compañía y, pese a reconocer la capacidad "autoorganizativa del Gobierno de Navarra", incide en "el carácter excepcional que ha de darse a operaciones de la naturaleza descrita". A su juicio, la actuación de las administraciones públicas "debe enmarcarse dentro de los cauces presupuestarios" y, aunque esta operación no supone "ninguna ilegalidad", el órgano auditor entiende que su actividad "debería someterse a la aprobación del Parlamento".
Comptos, no obstante, subraya que la legalidad "se cumple" y las cuentas reflejan "razonablemente" la actividad del Gobierno y sus organismos autónomos, si bien vuelve a insistir en la conveniencia de hacer "una presupuestación por objetivos e indicadores", ya que ello permite luego un análisis de la eficacia y eficiencia del gasto público.
Además, el balance de las Cuentas Generales de Navarra de 2006 se cerró con un beneficio de 111 millones después de haber gastado 3.700 milones e ingresado 3811. En este ejercicio el gasto creció el 12% y los ingresos, el 13%.
La partida presupuestaria que mayor carga supuso fue Sanidad, donde se destino el 21% del total; el 16% se dedicó al Convenio Económico con el Estado, el 14% a Educación, el 7% a protección social y el 5% a infraestructuras, mientras que la promoción de vivienda, el empleo, la inversión y las pensiones de viudedad supusieron 125 millones de gasto presupuestario directo y otros 280 dejó de percibir Hacienda por gastos fiscales (exenciones, bonificaciones, reducciones o desgravaciones).
Con una deuda a largo plazo al finalizar el ejercicio de 1.114 millones de euros, 328 de ellos de empresas públicas, Comptos destaca que el fondo de maniobra ha registrado "un notable incremento" al ascender hasta los 421 millones.