tudela. Sólo el alcalde de Tudela, el regionalista Luis Casado, mostró ayer su oposición al Polígono de Tiro y a una renegociación del contrato de arrendamiento con Defensa en el transcurso de la junta general ordinaria de Bardenas en la que el presidente de la Comunidad, José Antonio Gayarre, anunció que "en fechas próximas" se iniciará este proceso. Sorprendentemente, Casado se desmarcó de la que parece ser una postura unánime en favor de un nuevo alquiler de Bardenas al Ejército del Aire y, en el turno de preguntas, dejó claro su rechazo "al Polígono y a la renovación".
Ante las declaraciones de la ministra Carmen Chacón en las que desveló su intención de no retirar las instalaciones militares del territorio bardenero, Gayarre pidió a los representantes de los 22 entes congozantes "ser realistas" y, recordando una vez más la posibilidad de que el Estado llegue a expropiar los terrenos, apostó por "analizar, valorar y resolver si la propuesta que nos haga el Ministerio es adecuada o aceptable". En este sentido, adelantó que su compromiso ante la junta general es el de "manteneros personalmente informados de cuantas propuestas se den" y solicitó a los congozantes que depositaran "su confianza en la comisión permanente en el desarrollo del proceso que se inciará en fechas próximas". En este contexto, José Antonio Gayarre, demandó a los representantes de los 19 municipios riberos, los dos valles (Roncal y Salazar) y el Monasterio de La Oliva, "un ejercicio de prudencia en sus manifestaciones porque -dijo- somos una comunidad que debe adoptar una decisión única que suponga un acto de responsabilidad en defensa de los intereses de nuestra institución".
"a ello nos remitiremos" La intervención de José Antonio Gayarre giró en torno a la necesidad de salvaguardar la potestad y competencias de la Comunidad de Bardenas en la toma de decisiones sobre el territorio que gestiona. En esa línea, se dirigió a los presentes para manifestarles que "en modo alguno, los puntos de vista y discrepantes que se trasladen a vuestros propios ayuntamientos o entidades deben, a mi juicio, entorpecer la defensa de nuestra institución".
Ya en el turno de preguntas, nadie se desmarcó de este punto de vista, a excepción del alcalde de Tudela, Luis Casado, que mostró su rechazo al Polígono de Tiro (tal como se aprobó en una moción plenaria en el consistorio ribero) y su oposición a la renovación del contrato de arrendamiento. "En primer lugar, me gustaría significar que por fin hay un ministro que es capaz de expresar con sinceridad lo que realmente piensa y de decir con claridad las ideas del Gobierno; en segundo lugar, reitero la posición contraria del Ayuntamiento de Tudela al Polígono de Tiro y a que se renegocie", afirmó. La contestación de José Antonio Gayarre siguió en la senda de mantener la Comunidad blindada y como único ente soberano sobre el territorio de Bardenas Reales. "No es nuestro problema inmiscuirnos en las conversaciones o acuerdos que tome el Ayuntamiento de Tudela; es un ente más, un municipio más", afirmó. Después, dejó claro que "tomaremos en consideración lo que ha dicho el señor alcalde y a ello nos remitiremos".
Por parte del resto de los miembros de la junta no hubo ningún tipo de rechazo a la propuesta del presidente bardenero. El silencio de los congozantes sólo se quebró debido a las consignas de medio centenar de personas que, convocadas por la Asamblea Anti-Polígono, se concentraron frente a la sede de Bardenas para solicitar la no renovación del contrato. "Queremos una ministra antimilitarista", "UPN, PSN, no os perdáis por el parné" fueron algunas de las esgrimidas por los ciudadanos y ciudadanas que, como expresó Milagros Rubio, "pese al jarro de agua fría que han supuesto las palabras de la ministra, no nos vamos a quedar helados, al contrario; si ellos siguen, nosotros seguiremos", dijo.