en un cerco de 2.222 hectáreas, camiones, tanques, autobuses y aviones destrozados esperan cada día que desde el aire hagan blanco en ellos para practicar el tiro dentro de una guerra simulada. Más de 2.000 campos de fútbol sirven desde 1951 al Ministerio de Defensa como lugar donde practicar escarceos aéreos, ataques simulados, piruetas y puestas a punto de las máquinas para poner a prueba aviones que vienen de Canarias, Valencia, Zaragoza, Torrejón o, en caso de conflicto bélico, incluso de Estados Unidos. Paradójicamente todo esto ocurre en una zona declara Reserva de la Biosfera (2000) y Parque Natural (1999). Desde su creación hasta hoy quedan las marchas de protesta, la petición de desmantelamiento, de que se realicen análisis sobre el posible uso de uranio empobrecido (petición nunca satisfecha), el movimiento antipolígono y 21 muertos en 28 accidentes aéreos registrados desde 1968.
protestas y canon El que fuera Ministro del Aire, José Daniel Lacalle Larraga, recomendó el empleo de Bardenas como lugar de prácticas de bombardeo. Buen conocedor del terreno había nacido en Valtierra en 1897. En el contrato firmado el 9 de junio de 1951, Defensa pagaba a la Junta de Bardenas 20.000 pesetas al año y se apuntaba que en 25 años se revisaría. Los cinco lustros pasaron pronto y el 14 de junio de 1976 se renovó el alquiler hasta el año 2001, por un canon de 559.130 pesetas que en 1978 aumentó hasta las 779.130 pesetas y a 1,3 millones de pesetas en 1980. En ese año se cambió de presidente de Bardenas y salió elegido José Antonio Gayarre. A partir de 1985, quizás por las crecientes protestas de vecinos y colectivos, el pago por el alquiler creció de forma importante pasando a 5,5 millones de pesetas como "plus de afección a la defensa nacional" a lo que se añadía el IPC anual. En 1990 se firmó un acuerdo por el que se pagaría 50.495.000 pesetas anuales durante cinco años más la renta y el plus. Esta cifra era fruto del estudio que ambas partes realizaron respecto a los favorables aprovechamientos agrícolas que estos terrenos pudieran tener. Posteriormente, en 1995, se acordaron los pagos hasta 2001: en 1999 casi 61,5 millones de pesetas, 63,9 millones en 2000 y en 2001, 66.447.975 pesetas. Con la firma de la prórroga del contrato por otros siete años (hasta el 31 de diciembre de 2008), la cifra ascendió a 600 millones de las antiguas pesetas, 350 en concepto de arrendamiento y 250 por plus de afección, que son destinados por la Comunidad de Bardenas a financiar proyectos de inversión propuestos por los municipios, valles y entidades.
El 18 de diciembre de 1987 nació la Asamblea Antipolígono, integrada en su fundación por Admar-Eguzki, AI Ribaforada, AIT-Batzarre, Asamblea de Mujeres, Asociaciones de vecinos, IU, Partido Carlista, HB, Jarrai, Kemen, Landazuria, PCE, EA, CCOO, ESK-CUIS, EMK y Gaste-Leku, aunque no se inscribió como asociación hasta abril de este año. Desde su nacimiento, el primer fin de semana de junio realizan una marcha pacífica hasta la puerta de las instalaciones militares para pedir su desmantelamiento. Sin embargo, desde años antes se pedía el cierre de las instalaciones e incluso el asesinato de Gladys del Estal el 3 de junio de 1979 se produjo en una manifestación antinuclear y antimilitarista.
Pero también ha habido quejas y protestas a más altos niveles. El Parlamento de Navarra aprobó una primera moción contra el Polígono de Tiro en 1980 y más tarde Gabriel Urralburu se entrevistó con Narcis Serra, Ministro de Defensa, quien se negó a rescindir el contrato. El 26 de febrero de 1997 un grupo de senadores vascos presentó una moción al Senado para pedir información acerca de los planes del Gobierno (presidido por Aznar) sobre esta zona y que fue aprobado. El Senado le instaba a "no renovar el contrato, desmantelar y recuperar el entorno dañado y buscar en dos años un emplazamiento alternativo". Como en tantas ocasiones después, todo se quedó en agua de borrajas y las manifestaciones y protestas de los dos partidos en el poder (PSOE-PSN y PP-UPN) han dependido de quién gobernaba.
Lejos de los grandes despachos, las decisiones se determinan en los 22 entes congozantes (Tudela, Arguedas, Valtierra, Cadreita, Valle de Roncal, Valle de Salazar, Caparroso, Carcastillo, Buñuel, Cabanillas, Mélida, Villafranca, Monasterio de la Oliva, Corella, Milagro, Fustiñana, Santacara, Cortes, Marcilla, Peralta, Funes y Falces), que en muchas ocasiones aprueban mociones contrarias a esta instalación para, en la junta definitiva, votar que sí a la renovación del contrato. No en vano, la clave del tema es el dinero, ya que para municipios de una media de 2.000 ó 2.500 habitantes, supone un ingreso anual importante. Sobre esta cuestión se ha deslizado siempre la amenaza de la expropiación después de que se declarara como Zona de Interés para la Defensa en 2001. Bajo esa cortina, el lema de muchos municipios acaba siendo mejor sacar dinero de un alquiler que quedarse sin nada y pertenezca al Estado.
uranio empobrecido Especial preocupación despertó entre la población que se publicara que en Bardenas se podían haber experimentado con uranio empobrecido, y que el Ministerio de Defensa no haya consentido llevar a cabo un análisis en laboratorio civil adecuado. La Asamblea Antipolígono, partidos políticos y la propia Junta de Bardenas solicitaron el análisis, pero no se ha consentido. En la última comparecencia parlamentaria de miembros de la asamblea, Milagros Rubio y José Antonio Pérez-Nievas señalaron que "no queremos alarmar ni alarmarnos, sin embargo, la actitud del Ministerio no nos tranquiliza. Todos conocemos cómo en EE.UU. se han dado a conocer experimentos militares en territorios propios, decenas de años después de suceder, cuando se han desclasificado documentos. Si sucedió allí mismo, tememos qué haya podido suceder aquí. En ocasiones hemos pedido estudios de salud sobre cáncer y otras enfermedades en la zona circundante al Polígono de Tiro. La única respuesta que conocemos en Navarra a este respecto, la ofreció el entonces consejero de Salud, Santiago Cervera, respondiendo a datos estadísticos generales, sin profundidad ni estudios de índices propios relacionados con la materia; aún así, concluía que en la Ribera había más proporción de cánceres que en otras zonas de Navarra y lo atribuía a una población más envejecida, cuando otros profesionales de la medicina indican que ése no sería un factor que lo explicase".