pamplona. El parlamentario foral por Nafarroa Bai y coordinador general de Aralar en Navarra, Txentxo Jiménez, puso ayer sus cargos a disposición de ambas organizaciones para que decidan sobre su continuidad. Esta es la primera decisión que ha tomado el aforado abertzale tras su vuelta del polémico viaje a Nepal que tantas críticas despertó por ser la causa de su ausencia en la sesión plenaria en la que, el pasado día 8, debía aprobarse la modificación de la Ley del Euskera. En un comunicado de prensa hecho público ayer, Jiménez asumía toda la responsabilidad de esta acción y pedía disculpas a la ciudadanía en general, a los votantes de NaBai en particular y "en especial" a los vecinos de las cuatro localidades que serán incluidas en la zona mixta cuando esta reforma se apruebe (Galar, Aranguren, Noáin y Beriáin). Tras esto, el parlamentario añadía que "asumiendo la responsabilidad de lo ocurrido como de carácter exclusivamente personal, me pongo a disposición de ambas organizaciones (Aralar y NaBai) para que resuelvan esta desafortunada situación pensando la solución más conveniente para el bien del proyecto de cambio que, para la sociedad navarra, defendemos".
El capítulo de las disculpas es amplio. Las pide Jiménez "a todos los ciudadanos/as que sin tener por qué conocer los detalles de mi ausencia, y habiendo recibido exclusivamente el machaque interesado, se han sentido molestos y han censurado mi ausencia. En especial a todas aquellas personas que dieron el voto a Nafarroa Bai y, por consiguiente, también a mí mismo". Pide perdón "especialmente a Aralar y a Nafarroa Bai, que han sufrido y soportado las consecuencias y el deterioro en su imagen por una decisión cuya responsabilidad es únicamente personal mía". A los vecinos de los pueblos afectados y al conjunto de la "sociedad Euskaltzale", les pide disculpas porque su ausencia impidió una modificación de la Ley del Euskera que, "aún siendo parcial", se esperaba con "ilusión".
Lo importante, la Ley Sin querer buscar excusas y reconociendo "la absoluta legitimidad y autoridad del Parlamento para incorporar al orden del día de un pleno cualquiera de los puntos pendientes de tramitación", sí explica Jiménez que no podía prever que la reforma de la Ley se iba a votar en "el único" pleno al que ha faltado. "La modificación de la Ley del Vascuence estaba en trámite parlamentario desde finales del 2007. Su pase a pleno era una incógnita que no podía ser prevista, cuando, el viernes 18 de Abril, inicié mi viaje".
"La incorporación al orden del día del pleno se hace con el conocimiento de que no se disponía de la mayoría absoluta requerida para aprobarla, pues mi ausencia era conocida por la totalidad de los grupos", aclara Jiménez.
A su juicio "lo ocurrido es sin duda una oportunidad bien aprovechada. En primer lugar, por quienes sobre todo están en contra del cambio de la Ley del Vascuence, también buscando el desgaste de Nafarroa Bai, alternativa que les ha cuestionado su estatus y que amenaza su continuidad al frente de esta Comunidad y, en tercer lugar, y por la desproporción y virulencia, el desprestigio personal".
Reconociendo siempre su responsabilidad, denuncia Jiménez que algunos, contra él, han orquestado una "campaña de carácter estrictamente político" con el objetivo de desgastarle "personalmente" y de "hacer daño a los proyectos" que representa y defiende. Añadía que "de haber sabido las consecuencias" de su viaje, no lo hubiera planificado. Explicaba que lo planificó en octubre del 2007 y que lo hizo "con el máximo de responsabilidad y naturalidad". "Responsabilidad sabiendo que mi ausencia nunca debía repercutir en un abandono del trabajo y obligaciones parlamentarias. Para ello el grupo de Nafarroa Bai asumió los temas que estaban en trámite y han sido defendidos exactamente igual que con mi presencia", expuso. Añadió que planificó el viaje "con naturalidad" desde la creencia de que podía hacer compatible su condición de parlamentario con lo que para él es su "mayor afición", la montaña. "Si no es posible ejercer de parlamentario y hacerlo con la normalidad del resto de las personas, incluida la conciliación de la vida personal, algo falla", expuso.
vacaciones y sueldo También aborda Jiménez en este comunicado las cuestiones espinosas de las vacaciones de los parlamentarios y de su sueldo. "Es cierto que el Reglamento estipula los periodos de sesiones dejando enero, julio y agosto inhábiles", reconoció, paro añadió que su trabajo en el Parlamento va "más allá del calendario oficial" y abarca todos los días de la semana durante "muchas" horas diarias. "Jamás en mis cinco años de parlamentario he tenido tres meses de vacaciones. La actividad, iniciativas, temas que he tramitado, y que por número, volumen e importancia estoy dispuesto a comparar con cualquier parlamentario, son consecuencia de infinidad de reuniones, relaciones, de presencia en pueblos y contactos con movimientos sociales, asociaciones y personas", explicaba.
Admitió su "responsabilidad" por las consecuencias de su ausencia en la Cámara, pero añadió que "quien quiera acusarme de falta de trabajo, compromiso o actividad parlamentaria, miente. Miente y para ello falsea u oculta una realidad fácilmente comprobable: basta mirar el Registro del Parlamento o leer el Boletín de Sesiones", explicaba.
Reconocía también que su sueldo es de más de 50.000 euros, pero expuso que ni él, ni otros cargos de Aralar o NaBai acumulan "sueldos que repercutan en llevarnos más dinero a casa". "Estaría bien que, con la misma intensidad demostrada contra mí, los medios de comunicación dedicasen tiempo y espacio a hacer público el gran número de parlamentarios de UPN que acumulan cargos y sueldos de alcalde y que escasamente se les ve por el Parlamento. Tampoco estaría demás hacer suma de sueldos y dietas pertenecientes a presencia en Consejos, Empresas publicas, Fundaciones, etcétera, que con tanto cuidado y selección se reparten y con tanta gratitud y servidumbre se ejercen", dijo.
A su entender esta "campaña" tiene que ver también "con mi forma de trabajar, por lo molesta de la misma para quienes están en el Gobierno y quizás por atreverme en temas delicados para ciertos intereses y estamentos de esta comunidad".