pamplona. El montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza ha fallecido esta mañana en el monte Annapurna, después de permanecer cinco noches a 7.400 metros de altitud en estado muy grave, afectado por una lesión cerebral complicada por otra pulmonar.
La noticia ha causado una gran consternación entre los familiares y amigos del alpinista, ya que, según han reconocido varios de ellos, sabían que su estado era "preocupante" pero no pensaban que "tan crítico". En estos momentos, todos ellos se encuentran "destrozados".
El montañero pamplonés, de 41 años de edad, se hallaba en el Campo 4 del Annapurna (8.091 metros), a 7.400 metros de altura, tras tener que renunciar a la cumbre el pasado lunes por problemas de congelaciones, y contaba ya con la medicación que le suministraba el suizo Ueli Steck, que ayer alcanzó el Campo 4 a las 13.30 (hora española), aproximadamente. La llegada de Steck hizo que los allegados al montañero no perdieran la esperanza de que éste pudiese recuperarse, lo que finalmente no ha sido posible.
Por su parte, tras la llegada de Steck, el rumano Horia Coribasanu, que había permanecido tres días junto a Ochoa de Olza hidratando y alimentando al navarro de la mejor manera posible, iniciaba ayer el descenso hacia el Campo 3, supuestamente en malas condiciones físicas tras permanecer tantos días a más de 7.000 metros.
Pese a que el estado de salud de Ochoa de Olza experimentó ayer una leve mejoría y pese a que reaccionó positivamente a la medicación que le suministró el suizo Steck (se trata de dexametasona, un glucocorticoide sintético similar a los esteroides, que se le administraba cada seis horas), el pamplonés perdía la vida a primera hora de esta mañana. El suizo comunicó al Campo Base que Ochoa de Olza le reconoció cuando llegó al Campo 4 y que también mostró su alegría al conocer todas las movilizaciones que se han producido para llevar a cabo su rescate.
El suizo Steck le había estando medicando con el consejo de dos galenos del Gobierno de Navarra, Koldo Martínez (miembro independiente de NaBai) y Kiko Betelu, que coordinaron la primera ingesta de medicamentos desde Pamplona.
OPERACIÓN DE RESCATE Hoy había salido un segundo equipo en helicóptero en busca del montañero, la última de las gestiones que habían realizado y que, según han lamentado, "ha llegado demasiado tarde".
Ahora, según han apuntado dichas fuentes, lo importante es ayudar a bajar de la montaña, donde hace muy mal tiempo, a quienes han ido a ayudarle y que "han dado mucho más de lo que nadie está dispuesto a dar por él".
Ochoa de Olza era un montañero experimentado con treinta expediciones al Himalaya y 15 ochomiles en su haber. Destacaba también en su palmarés por haber sido el primer español en escalar un ochomil en 24 horas y poseía el récord español de ascenso en el Aconcagua (5 horas y 45 minutos) hasta el año 2004.
El cuerpo sin vida del montañero descansará para siempre en la montaña nepalí. Así lo ha decidido la familia de Ochoa de Olza, no sólo para evitar un riesgo de más vidas humanas, sino por la propia filosofía del alpinista pamplonés.