Nuakchott. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confió ayer en "explotar" todo el potencial de la operación contra la cúpula de ETA desarrollada el pasado martes en Burdeos (Francia) de forma "rápida y conjunta" con las autoridades francesas.
Francisco Javier López Peña, alias Thierry, y los tres presuntos activistas de ETA detenidos el martes en Burdeos son para los gobiernos español y francés el hilo clave del que tirar para deshacer el ovillo terrorista.
Los próximos días serán cruciales para que las fuerzas policiales aprovechen la abundante información recabada en esta operación. Su objetivo es sorprender con el pie cambiado a otros activistas y efectuar nuevos arrestos.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, está decidido a volcar todo su esfuerzo en abortar la probada capacidad de reestructuración de ETA y para ello cree vital mantener la colaboración con su homóloga gala, Michelle Alliot-Marie.
encuentro Ambos dirigentes se reunieron poco antes de que diese inicio la XIII Conferencia de Ministros del Mediterráneo Occidental, que se celebra en Mauritania, donde intercambiaron algunos "aspectos prácticos" de la operación del martes, se comprometieron a mantener la "guardia alta" y se felicitaron por los frutos de su colaboración.
La ministra del Interior gala reiteró tras la reunión que la operación del martes "es el resultado de la eficacia de los equipos conjuntos y de la confianza entre las policías de los dos países".
El encuentro sirvió también para acordar que San Juan de Luz sea sede de un futuro encuentro para hablar de la amenaza terrorista del G-6, el grupo de trabajo de los ministros del Interior de los países con más peso de la UE.
Mientras se estudian posibles derivaciones de la última operación contra ETA, los cuatro detenidos pasaron la jornada de ayer en dependencias policiales de Burdeos a la espera de ser trasladados -posiblemente hoy- a París para pasar a disposición judicial, con vistas a ser procesados durante el próximo fin de semana.
Queda por ver si la Justicia gala acepta la petición cursada por la Audiencia Nacional para ordenar la entrega directa a España de Ainhoa Ozaeta, Igor Suberbiola y Jon Salaberria. El tribunal ha pedido también la entrega -al menos temporal- de Thierry , con un estatus especial por haber sido condenado en Francia en rebeldía.
Por otro lado, la Policía francesa dio por concluido a las tres de la madrugada de ayer el registro del piso de alquiler ubicado en una céntrica calle de Burdeos en el que al parecer habían vivido los detenidos durante los cuatro últimos meses.
Por su parte, el ciudadano francés que presuntamente lo alquiló seguía ayer bajo custodia policial en Bayona.
La inspección de la vivienda, de apenas 34 m2 de superficie, se prolongó 16 horas y dio como fruto la localización de cinco armas automáticas, una pequeña cantidad de clorato, unos mil euros en efectivo, material informático, juegos de documentos falsos, documentación interna de ETA y material para falsificar matriculas, según fuentes policiales.
A su salida a la calle tras presenciar el registro, los cuatro detenidos volvieron a protagonizar escenas de gritos y forcejeos con la Policía, que se esforzó por tapar el rostro de Suberbiola, Salaberria y Ozaeta, pero dejó que Thierry, considerado como jefe político y militar de la banda, apareciera ante los medios de comunicación a cara descubierta.
Por su parte, José Antonio Barandiaran, el ex alcalde de Andoain (Euskal Herritarrok) detenido dentro de la misma operación, permanecía ayer en dependencias de la Guardia Civil en Madrid.
Aunque se le considera una pieza clave de la investigación y el propio Rubalcaba señaló que era "relevante", de momento sólo ha transcendido que el ex alcalde había sido arrestado por reunirse con el resto del grupo en el piso de Burdeos. >d.n./agencias