san sebastián. El Gobierno Vasco aprobará en breve plazo y con carácter extraordinario un proyecto de Ley que dará soporte jurídico a la consulta popular que pretende realizar el lehendakari, tal y como figura en la 'hoja de ruta' que presentó en setiembre de 2007 en el Debate de Política General.
El ejecutivo de Vitoria y los partidos que lo sostienen se encuentran trabajando ya el texto para su aprobación por el consejo de gobierno antes de buscar su refrendo en el Parlamento en el pleno del 28 de junio
Será entonces cuando el lehendakari tratará de que la cámara le habilite para convocar a la sociedad a una consulta popular fechada para el próximo 25 de octubre. Ayer, Ibarretxe se reunió con los máximos dirigentes del tripartito para avanzar en la redacción del documento legal.
El Gobierno no quiere dar pasos en el vacío. Desde las filas constitucionalistas, firmes en su oposición a los planes del lehendakari, se ha denunciado la pretendida consulta por "ilegal".
A partir de esta consideración, el ejecutivo de Zapatero no se ha cansado de repetir su voluntad de impedir que se lleve a cabo.
Fuentes cercanas al Gobierno vasco han explicado a este diario que el proyecto de Ley que se está elaborando aportará "transparencia, claridad y seguridad" a la convocatoria plebiscitaria del lehendakari, ahuyentando "las falsas acusaciones de 'aventura' y demás infundios".
Expertos en la materia han certificado a sus promotores la seguridad jurídica de la fórmula, que incorporará el régimen jurídico que se aplica las elecciones autonómicas. Eso sí, introduciendo las adaptaciones obligadas por la naturaleza plebiscitaria de la convocatoria.
El marco legal del proyecto emana del Artículo 9.2.e del Estatuto de Autonomía. El artículo contempla que los poderes públicos vascos, "en el ámbito de su competencia facilitarán la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social del País Vasco".
Aunque todavía no hay fecha, las mismas fuentes aseguran que el consejo de gobierno extraordinario se celebrará en breve, entre finales de este mes o principios del que viene. Y es que las fechas se echan encima y apenas queda algo más de un mes para el famoso pleno de junio.
Con el fin de agilizar su aprobación, el proyecto se tramitará mediante el procedimiento de Lectura Única. Esta fórmula está recogida en el artículo 119 del reglamento de la cámara vasca, una modalidad legislativa que permite simplificar al máximo el proceso de cualquier iniciativa legal ordinaria.
Tras el visto bueno al texto, el consejo de gobierno lo remitirá a la mesa del Parlamento, donde el tripartito utilizará su mayoría para salvar esta criba y trasladar la iniciativa al pleno del 27 de junio.
Por su procedimiento de lectura única, no habrá lugar a enmiendas y los grupos tendrán que posicionarse sobre la totalidad del proyecto. Es decir, el proyecto de ley se aprobará o rechazará en su conjunto.
las preguntas El proyecto de ley explicitará la "pregunta o preguntas" que el lehendakari pretende formular a los ciudadanos.
Las fuentes del Gobierno consultadas aseguraron que el texto de la o las preguntas aún está por escribir, pero como ya se ha anunciado sobradamente, sondearán a la población vasca sobre el compromiso ético para abordar el final de ETA y el compromiso democrático para abordar un diálogo sin exclusiones entre los partidos.
Ayer, desde la Cadena SER se aseguraba que el tripartito pretende formular una pregunta en duros términos contra ETA para hacer imposible el apoyo del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) a la consulta y, de esta forma, sortear un escenario incómodo con el tripartito organizando una consulta apoyada por una izquierda abertzale acosada por la ofensiva del Estado.
Sin embargo, desde el Gobierno vasco se rechazó absolutamente esta versión.
Además, la Cadena SER afirmó que Ibarretxe pretende disolver la cámara vasca a finales de octubre y convocar elecciones, unos comicios que se celebrarían 55 días despúes, en febrero.
En cualquier caso, el propio lehendakari había prometido que lo haría si fracasaba su plan.
Esta misma semana, representantes de EHAK no quisieron adelantar la postura de su grupo parlamentario en la cámara vasca ante el pleno de junio. No dirán nada hasta conocer las preguntas de la consulta.
Su posición es clave, ya que la reiterada oposición de PSE y PP convierte los votos de la izquierda abertzale en imprescindibles para que la propuesta de Ibarretxe pueda seguir adelante. >d.n./agencias