pamplona. Elencierro de Fórmula 1 que la multinacional Red Bull va a realizar el próximo 28 de junio desde Santo Domingo hasta la plaza de Toros será a las 8 de la mañana y contará con todo el vallado instalado como si se tratara de la tradicional carrera sanferminera. Éstos y otros detalles fueron dados a conocer el pasado jueves a un grupo de corredores habituales de San Fermín, en la reunión mantenida en el Iruña Park con representantes en Pamplona de la firma, con objeto de que estos mozos corran vestidos de blanco y rojo delante de los dos monoplazas, uno de la escudería de Red Bull y el otro de Toro Rosso.
En la reunión, los asistentes conocieron además que el encierro será anunciado, como es habitual, con los tradicionales cohetes desde los corrales de Santo Domingo, que serán encendidos por Ignacio Aldaz -de la carpintería Aldaz Remiro que monta el vallado- y un minuto antes, frente a la hornacina, se cantará al Santo. Es decir, el Ayuntamiento de Pamplona ha permitido a la empresa todo tipo de pormenores, y de hecho, según se comunicó a los mozos, en los próximos días el Consistorio dará una rueda de prensa para anunciar el evento deportivo, que será emitido en directo por televisión.
En torno a una docena de corredores del encierro acudió al encuentro con la empresa pamplonesa que intermedia, y entre ellos hubo también pastores, que participarán vestidos con la camisa verde que los distingue, corriendo detrás de los vehículos. El punto más debatido fue la contraprestación económica que los extras recibirán por participar en este acto, y, según se informó a este periódico, se llegó a pedir hasta 1.000 euros por realizar el recorrido delante de los vehículos. Otros corredores se interesaron por la oferta de Red Bull de acudir a un gran premio de Fórmula 1, aunque quedan por atar cuestiones como el pago del traslado, hoteles, manutención, etc. Red Bull comunicará la semana que viene a los mozos si acepta o no sus condiciones económicas.
La utilización del encierro por parte de Red Bull no ha sido bien recibida por otros muchos corredores habituales de la carrera, que se han negado a participar al considerar que este uso publicitario no beneficia ni a la ciudad, en general, ni a las fiestas de San Fermín.