estella-lizarra. Itxako Navarra no pudo proclamarse ayer campeón de la Copa EHF ante un Dinamo de Volgogrado que conforme fueron pasando los minutos se creció -sobre todo gracias a su buena labor defensiva y a la excelente actuación de la portera Sedoykhina-, hasta que finalmente se llevó el partido (20-23) y el título a sus vitrinas. Aun así, hubo muchos momentos, especialmente en la primera parte, en los que las de Estella se mostraron superiores y llegaron a tener el encuentro controlado, pero, en líneas generales, faltó chispa y, sobre todo, acierto en los lanzamientos (se erraron seis penaltis).
Aun con todo, la temporada del bloque navarro ha sido espectacular, ya que ha sido subcampeón de Liga y subcampeón de la Copa EHF. No obstante, las lágrimas de las jugadoras al finalizar el partido dejaron patente que el equipo tiene mucha hambre de títulos; y es que, la suerte les está esquivando en los momentos clave.
un gran arranque Itxako salió a la pista dispuesto a escaparse en el marcador lo más rápido posible y su trabajo defensivo en esos momentos fue espectacular. Hasta seis minutos tardaron las rusas en estrenar su marcador con una espectacular suspensión en el aire de Olga Levina y un gran lanzamiento. Pero para entonces las de Ambros Martín ya habían anotado en tres ocasiones dando muestras de superioridad.
La retaguardia navarra estaba tan bien armada que el Dinamo no encontraba lanzamientos limpios, y cuando lo hacía se topaba con una Silvia Navarro en su línea, a un gran nivel. Hasta cuatro goles de renta consiguió el equipo local (6-2, m.16), y eso a pesar de que tenía problemas en la circulación de balón, quizá motivados por unos nervios excesivos. Itxako robaba en defensa, pero lamentablemente estuvo fallón en los contragolpes para poder ampliar su renta. Y, para colmo, nuevamente faltó acierto en los siete metros, con una estadística muy pobre que empezó a poner en peligro la final. Todos esos errores tenían nombre: Anna Sedoykhina, la guardameta rusa que sólo en los primeros treinta minutos detuvo hasta 17 lanzamientos.
Poco a poco, y aunque el nivel defensivo de Itxako seguía muy alto, el Dinamo se fue acercando hasta empatar (7-7, m.26) y dos contras en un visto y no visto dejaban el marcador en un increíble 7-9. Jessica Alonso consiguió acercar a las suyas antes del descanso, pero quedaba mucho trabajo por delante.
A la vuelta de los vestuarios, las de Estella volvieron a ser las del inicio del encuentro y para el minuto 34 (gol de Egozkue) ya habían logrado poner la final de cara (12-10). Pero poco duró la alegría. La defensa rusa se convirtió en un muro sólo penetrable por los extremos, e Itxako empezó a dar más facilidades atrás. Un parcial de 8-1 condenó definitivamente a las navarras ante un Dinamo que ya no estaba nervioso y al que le entraba todo lo que lanzaba. Incluso se sumó a la fiesta Kochetova, que en la primera parte no se atrevió a lanzar pero que en la segunda mandó varios obuses a la escuadra. Por desgracia, el conjunto estellés seguía sin encontrar el camino a la portería contraria, tampoco desde los siete metros, y la remontada se convirtió en una quimera. Quedaban pocos minutos y remontar la eliminatoria ya era imposible, pero Itxako siguió buscando su opción hasta el pitido final mientras un abarrotado pabellón volvía a ponerse en pie para ovacionar a un equipo que ha dado muchas tardes de gloria.
ITXAKO20
VOLGOGRADO23
ITXAKO NAVARRA Navarro (p), Barnó (2), Mihai (1,1p), Medeiros (3), Egozkue (3), Fachinello (4) y Berenguel (2) -siete inicial- Jula, Araujo, Eli Negrín (1), Pinedo (1) y Alonso (3).
DINAMO VOLGOGRADO Sedoykhina (p), Kochetova (4,1p), Makarova (5), Levina (4,1p), Drygina (2), Makeeva (4,1p) e Ilyukhina (1) -siete inicial- Avdekova, Karpova (ps), Stupnitskaya (1), Stepanova, Grebenkina y Buijanova (2,1p).
Marcador cada cinco minutos 2-0, 4-2, 5-2, 6-3, 7-6, 8-9 (descanso) 12-10, 13-12, 14-15, 15-19, 17-21 y 20-23.
Árbitros Marek Goralczyk y Miroslaw Baum (Polonia). Excluyeron por Itxako a Egozkue; por el Dinamo, a Ilyukhina, Makarova y Kochetova. Drygina vio la roja en el minuto 53 por acumulación de tres exclusiones.
Incidencias Lleno absoluto en el pabellón Lizarreria, casi 3.000 personas, con un ambiente excepcional. Prácticamente todo el público vestía de amarillo y había numerosas pancartas colgadas por los distintos rincones del polideportivo. Antes del partido se guardó un respetuoso minuto de silencio por el fallecimiento del montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza. La alcaldesa, Begoña Ganuza, hizo entrega de un recuerdo a la delegación rusa antes del pitido inicial. Tras el encuentro, las autoridades entregaron la copa de campeonas al Dinamo de Volgogrado y las medallas al equipo navarro como dignísimo subcampeón. También hubo detalles para las jugadoras que dejan el equipo: Nely Carla, Alina Jula, Ildiko Barbu y Eli Negrín.