pamplona. En los últimos 20 años se ha producido el mayor ciclo expansivo urbanístico de toda la historia de la ciudad. Entre 1991 y 2008 la población ha crecido en Pamplona y su Comarca en un 30,4% mientras que las viviendas han aumentado un 55,3% o, lo que es lo mismo, el vertiginoso proceso urbanizador ha "ido muy por delante de la evolución cuantitativa de la población". El sociólogo del Ayuntamiento de Pamplona Goyo Urdániz analiza las causas y consecuencias de este fenómeno en un momento de recesión económica e incertidumbre social. Los datos de vivienda desocupada (secundaria y vacía) que ya alcanzan el 17,5% del total en Pamplona y Comarca ponen de relieve este excedente de vivienda, mientras que las edificaciones en ejecución o recogidas en diferentes planeamientos suman otras 64.000 viviendas para activar en el mercado.
aspectos demográficos
Nuevos hogares
Las causas que han incidido en este proceso urbanizador son muy variadas. En primer lugar, el crecimiento de los grupos de edad entre los 25 y 39 años ha disparado la necesidad de vivienda de la población más joven. Asimismo, las transformaciones sociodemográficas como la formación de nuevos hogares por nuevos matrimonios, uniones de hecho, separaciones-divorcios y nuevas uniones; la atomización de los hogares, y los hogares unipersonales en aumento (viudos, solteros, jóvenes...), son factores a tener en cuenta, a los que hay unir el incremento de la población transeúnte y/o flotante (vivienda en alquiler, etcétera) que se cuantifica en unas 10.000 personas. Pero el conjunto de estas variables no explican el desarrollo desmedido que ha experimentado la gran ciudad. La prueba es que la población ha crecido en 18.222 personas en los últimos 17 años y el número de hogares ha aumentado en 18.053. Teniendo en cuenta que la media de personas/vivienda ha sido de 2,9 (promedio), el número de hogares debía de haber crecido en 6.283 y, sin embargo, se ha disparado en 11.770.
construcciones sociales
Tener una vivienda, símbolo de ascenso social
Para Goyo Urdániz, que participó recientemente en una conferencia organizada por la Escuela Social de Barañáin bajo el título Por una ciudad saludable y convivencial, los actuales modelos de crecimiento y desarrollo urbanístico y sus alternativas , existen un conjunto de variables de tipo sociológico, económico y cultural que "con seguridad" inciden también en la adquisición de viviendas y han empujado este proceso expansivo. La primera de ellas tiene que ver con lo que denomina la "construcción social de la necesidad de acceder o cambiar de vivienda" asociada a su vez con la idea de "ascenso social". "En España y en Navarra existe una valoración excesiva de la vivienda y su posesión se ha convertido en algo trascendente. Ya me he comprado una casa o el hijo ya tiene casa es una manera de merecer", revela. Por otro lado, en "plena euforia económica del país, ha aparecido el "síndrome de nuevos ricos que consiste en el deseo irrefrenable de mejora y acceso en vivienda". "El chalé ha sido el súmmum en el mecanismo de ascenso social", remarca. Este alarde por conseguir un estatus social unido al "efecto subida de precio" ha lanzado a muchas personas y familias a comprar viviendas "sin necesitarlas y a concentrar en un periodo corto lo que tenía que haber sido un proceso de mercado más dilatado en el tiempo y equilibrado". Prueba de ella, destaca, es el número de solicitudes presentadas en las diferentes campañas de Vinsa para VPO desde el 2003 que superan las 13.000 peticiones aunque de ellas se han admitido entorno a 9.000-8.000.
demanda individual
Solicitudes de VPO por encima de la demanda real
Otra reflexión crucial para Goyo Urdániz es la "individualización en la demanda y acceso a la vivienda". "La vivienda ha pasado de ser un bien de uso familiar a convertirse en un bien de uso individual. Se está confundiendo el derecho a la vivienda con el derecho a la posesión individual de la vivienda", explica Urdániz. Según se extrae de la campaña de VPO del 2006, el 64,8% de las solicitudes de las viviendas admitidas por la sociedad pública Vinsa llegaron de forma individual. De ellas, la mitad las firmaban menores de 30 años y un 81,4% solteros. "Se ha solicitado una VPO sin tener ninguna necesidad vital en ciertos casos; para la novia y el novio aunque luego haya que alquilar una de ellas, o para varios miembros de una familia", explica. En cambio, personas "con verdadera necesidad no han cumplido los requisitos mínimos y ni siquiera han podido entrar en el juego de la demanda", reitera. De este modo, muchos sectores de población, especialmente, jóvenes e inmigrantes y personas y familias de rentas bajas no han podido acceder.
otros factores
La especulación y la doble residencia
Otros factores como el blanqueo de dinero negro con la llegada del euro (2001), la utilización de la vivienda como "bien de inversión y especulación", el efecto inflación (como el precio de la vivienda sube cada vez más rápido, la compro cuanto antes no sea que me vuelva a subir...) y las desgravaciones fiscales de la vivienda también han tenido una incidencia directa sobre el mercado inmobiliaria. La doble residencia, la compra de vivienda para los hijos o la inducida por la demanda de otras comunidades, la compra para alquiler, el efecto inmigración (ha relanzado la compra al alquilar o vender los antiguos propietarios los pisos usados y meterse en nuevas construcciones), la especialización funcional (viviendas dedicadas a despachos) son otras variables que explican el sobredimensionamiento del ladrillo.