pamplona. Aunque el reloj avanza inexorablemente a gran velocidad hacia la fecha del pleno del Parlamento vasco del próximo 27 de junio, el PNV no ha arrojado la toalla para lograr un acuerdo para la pacificación y la convivencia con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el Partido Socialista.
Fuentes del partido jeltzale consultadas por este diario aseguran que Iñigo Urkullu agotará en el mes que resta hasta la esperada cita de Vitoria las posibilidades para lograr un acuerdo singular sobre la base de los "derechos históricos y las disposiciones adicionales" recogidas en la Constitución española y en el Estatuto de Gernika. Los presupuestos mínimos de la negociación serían el reconocimiento de la existencia de diferentes soberanías y, en consecuencia, la bilateralidad en las relaciones entre Euskadi y España.
En la última semana, el presidente del EBB ha mantenido una reunión que no ha trascendido con el presidente Zapatero para sondear su grado de compromiso, y la del Partido Socialista, con una solución al problema político vasco y con la intención de avanzar hacia una entente que desbloquee el actual escenario conducente, si un pacto no lo remedia, al choque de locomotoras vaticinado por el propio Urkullu.
INTERÉS ELECTORAL Desde el PNV se insiste en que, si hay voluntad, todavía hay tiempo suficiente para cocinar un acuerdo y se conmina a los dirigentes socialistas a que aparquen intereses cortoplacistas y electoralistas y actúen con sentido de Estado y responsabilidad.
La propia portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, blandió ayer este argumento en el transcurso de la celebración en Amorebieta de la fiesta de las ikastolas de Vizcaya y afirmó que "todavía estamos a tiempo" para un acuerdo.
En cualquier caso, el realismo obliga y cada día decrecen las posibilidades para alcanzar un acuerdo, a la luz de las manifestaciones del jefe del Ejecutivo español, así como de los dirigentes socialistas tanto en Madrid como en su franquicia vasca. En relación a la actitud de Zapatero, Azkarate lamentó la falta de voluntad para aceptar ningún tipo de acuerdo ni compromiso con el lehendakari democráticamente elegido".
La también consejera de Cultura instó a los socialistas vascos a que si tienen propuestas alternativas, las presenten en el Parlamento vasco "que es donde el Gobierno vasco ha presentado todas y cada una de las propuestas que ha tenido desde el año 2001". Sin embargo, el PSE reclamó ayer, por boca de su secretario de Organización, Rodolfo Ares, "un diálogo a fondo y entre diferentes" con todos los partidos y se remitió a su recién anunciada -aunque todavía inconcreta y no redactada- propuesta de convivencia, que incluye la celebración de un referéndum "legal". >H.U.