pamplona. Ni todo el oro del mundo bastaría para pagar la labor de los integrantes de la angustiosa expedición de rescate que se organizó la semana pasada para salvar infructuosamente al montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza. Son gente que desinteresadamente se embarcó en una aventura arriesgadísima, casi imposible, en busca de un milagro exprésque puso en jaque sus vidas, expuestas en el filo de una cordillera que es una navaja y uno de los ochomiles más complicados del planeta. Son compañeros de oficio de Iñaki, que se había ganado la estima de todos ellos con su currículum bestial y con sus lecciones en el Himalaya, su calor humano, su don de gentes y su variedad de registros. Estos hombres, el propio Iñaki a título póstumo, recibirán en las próximas fechas la medalla de oro al mérito deportivo que concede el Gobierno de Navarra.
El Ejecutivo foral aprobó en su sesión matinal de ayer sendos decretos forales de concesión de estos galardones a Iñaki Ochoa de Olza y al equipo internacional de 14 alpinistas de primer nivel que acudieron a su rescate hasta que el navarro falleció el pasado viernes por la mañana en el campo IV del Annapurna. La distinción póstuma para Iñaki se le otorga, según notificó el gobierno, por "su admirable trayectoria marcada por una ilimitada vocación hacia el montañismo que le llevó a conquistar numerosos ochomiles y a lograr varios récords en alpinismo". El Ejecutivo navarro considera que con la desaparición de Ochoa de Olza "el deporte pierde a uno de sus máximos exponentes y, sobre todo, a una persona que supo vivir el ideal de la montaña y transmitir a lo largo de su vida los más nobles valores humanos".
Por su parte, la nota gubernativa destaca del operativo de rescate que "han dado impresionantes muestras de solidaridad y compañerismo, arriesgando sus vidas en el intento" y que "merecen figurar en la memoria colectiva de todos los navarros por su gran generosidad y la humanidad que demostraron al no dejar solo en sus últimos momentos a Iñaki Ochoa de Olza". La fecha en la que se hará entrega de estas medallas todavía no ha sido facilitada, aunque se adelantó que será en las próximas semanas. Los expedicionarios ya habían regresado ayer a Katmandú en helicóptero desde el campo base del Annapurna.
Uno por uno, teniendo en cuenta que cuatro de los integrantes del operativo son los sherpas nepalíes Pemba, Wangchu, Ongchu y Chhiring, que se implicaron al máximo en la instalación de los campos, los galardonados con la máxima condecoración que se entrega en Navarra por mérito deportivo son los siguientes:
HORIA COLIBASANU Se ha ganado un hueco en el corazón de todos los navarros. Fiel compañero de Iñaki, con el que incluso había corrido el encierro en la cuesta de Santo Domingo y con el que había hollado los tresochomiles que posee (K2, Manaslu y Dhaulagiri). Hizo unas migas increíbles con Iñaki en los últimos años. Este médico odontólogo rumano, de 31 años (7-1-1977) cuidó al montañero navarro, su compañero de cordada, dio la voz de alarma y lo mantuvo con vida durante cuatro días a 7.400 metros, desde que el lunes cayera enfermo por lo que fuera. Cuando el suizo Steck alcanzó el campo IV tuvo que descender por un principio de edema pulmonar y graves síntomas de agotamiento. Horia fue el enlace, una vez que alcanzó el campo base y junto a la compañera de Iñaki, Nancy Corin, con el grupo de coordinación de Pamplona.
UELI STECK Montañero suizo (1976, Langnau), carpintero de profesión. Conocía a Iñaki, con el que coincidía en entrenamientos en el rocódromo de Zurich. El suizo se encontraba en el Annapurna, también en la cara sur (no en la misma ruta que Iñaki), y fue el primero en acudir al rescate. Realizó una ascensión de vértigo y el jueves por la noche ya estaba en el campo IV, donde relevó a Horia. Portaba un botiquín, con diuréticos, corticoides y dexametasona que le administró a Iñaki esa misma noche. Intentó un masaje cardiorespiratorio de urgencia.
DENIS URUBKO (29 de julio de 1973) Compañero kazajo de Iñaki en varias expediciones (2003 en el Nanga y en 2006 en el Manaslu). Sólo le falta el Cho Oyu (8.201 metros) para completar la carrera de los catorce ochomiles . Descansaba en Katmandú tras una expedición al Makalu y en dos días se zampó el trecho que separa el campo base (4.200 metros) del Annapurna de los 7.000 metros, ya que se quedó a medio camino entre el campo III y IV, a cuatro horas de poder llevar el oxígeno a Ochoa de Olza.
DON Bowie Canadiense, residente en California, con el K2 en su haber. Compañero de Horia y de Iñaki en el Annapurna, desistió de la cima por discrepancias con ellos y regresó a Pokhara, donde se enteró de la noticia. Se puso al servicio de la coordinación de rescate en cuanto pudo e intentó seguir el ritmo de Urubko, con el que estuvo a punto de alcanzar el campo IV de Steck e Iñaki.
ALEXEI BOLOTOV (Ruso, 20 de enero de 1963, casado, con dos hijos y piolet de oro en 1998) Fue el único alpinista que resistió de la cordada rusa que tras doce días intentó la cima del Annapurna por la arista este. Justo antes de que Iñaki y Horia desistieran de hacer cima y, por lo tanto, de que el navarro cayera enfermo, el montañero conocido como El Mutante , continuó su ascensión y holló el Annapurna. El lunes realizó campo V-cima-campo V, y durmió a 7.800 metros de altitud. El martes, muy cansado tras la conquista, llegó a la altura de Iñaki y Horia y comprobó el estado del navarro, inconsciente y con los dedos congelados. Bajó al III porque su salud ya no era la mejor. El miércoles y el jueves se recuperó en el campo II y aguardó hasta que Urubko y Bowie le alcanzaron con el oxígeno. Portó la botella para relevar a Urubko y que éste pudiera hacer solo y más rápido el tramo final.
SERGEI BOGOMOLOV (Ruso, 1951) Compañero de cordada de Bolotov, había desistido junto al resto de su expedición de hacer cima en el Annapurna (de lo ochomiles sólo le falta éste y el K2). Organizó el rescate en Katmandú, donde se recuperaba de congelaciones, fletó un helicóptero. Formaba el segundo escalón de la pirámide de rescate. Llegó hasta el campo II (6.200 metros) donde conoció el trágico desenlace.
ROBERT SZYMCZAK Estaba con Bogomolov en el campo II. Este médico polaco había hecho cima en el Dhaulagiri unos días antes, se encontraba en Katmandú, donde se unió al grupo desinteresadamente y ascendió con una cámara hiperbárica que hubiera contribuido a mejorar el estado físico y respiratorio de Iñaki.
SIMON ANTHAMATTEN Suizo, compañero de cordada de Steck, con el que vivió un descenso y un nuevo intento de ascensión frenético al Annapurna. Tuvo que regresar al campamento base (4.200 metros) cuando marchaba camino del campo III (6.900 metros). Sufrió una complicación estomacal y dejó a Steck que siguiera hasta la altura del navarro.
ALEX GAVAN Alpinista rumano, que se unió al rescate en Katmandú tras una expedición al Manaslu. Se quedó muy cerca de alcanzar el campo II y en el descenso se desorientó por la niebla, bajó sin percatarse hasta los 3.900 metros y luego regresó al base.
MINHEA RADULESCU También rumano y compañero de cordada de Gavan, con el que había hecho cumbre en el Makalu. Subía del campo base al II cuando conoció la noticia.