madrid. La escalada del precio del petróleo ha provocado una ola internacional de movilizaciones entre los colectivos que utilizan el carburante para llevar a cabo su actividad profesional, especialmente entre pescadores y transportistas.
En España, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) -la segunda patronal del país- mantiene la convocatoria de paro nacional en el sector de transporte de mercancías por carretera a partir del próximo 8 de junio.
Del mismo modo, el sector pesquero, convocado por Cepesca, se manifestará este viernes en Madrid por la ausencia de medidas del Gobierno ante la "grave crisis" que atraviesa, motivada por el alza del gasóleo -que se ha visto incrementado en un 320% en apenas 5 años- y al bajo precio del pescado en primera venta, que se mantiene en los mismos niveles que hace 20 años. Tras la manifestación, se procederá asimismo al amarre de la flota.
EUROPA Además, los altos precios del carburante han puesto en pie de guerra a pescadores y transportistas de otros países de Europa.
En Francia, los pescadores volvieron a bloquear ayer los depósitos de carburante de Fos, en las cercanías de Marsella, y los accesos por carretera al puerto de Dunkerque, donde impidieron con barricadas y neumáticos incendiados el acceso a la terminal del Canal de La Mancha, transbordador que asegura el enlace con Inglaterra.
En el Reino Unido, los camioneros se manifestaron ayer en el centro de Londres para pedir al Gobierno que les ayude ante las subidas a través de una devolución de impuestos.
"El Gobierno se lleva en impuestos el 60% del coste del combustible. Los autobuses reciben casi todo a través de devoluciones y nosotros queremos que el Gobierno introduzca una devolución esencial para ayudar a los camioneros e impedir que se queden sin trabajo", denunció Peter Carroll, propietario de Seymour Transport, empresa de transporte de mercancías en el Reino Unido.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, propuso ayer una solución similar a sus socios de la Unión Europea, consistente en "suspender" el IVA de los productos petroleros. "Si el barril continúa aumentando, ¿debemos mantener un tipo de IVA proporcional al precio en las mismas condiciones?. Mi propuesta es que lo estabilicemos", declaró en jefe del Estado galo.
Además, anunció la creación de un fondo para ayudar a los franceses más afectados por el aumento del precio del petróleo, que estará constituido por el excedente de los ingresos del IVA sobre los carburantes, cantidad que podría ser de entre 150 y 170 millones de euros trimestrales.
El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, afirmó ayer que, dada la situación económica actual, no parece una "buena idea incrementar los impuestos sobre los hidrocarburos", tal y como le exige Bruselas antes del 31 de diciembre de 2011 para cumplir la normativa europea. Además, Ocaña aseguró que seguirá "atentamente" la propuesta de Sarkozy.
Para que pudiera llevarse a cabo esta medida, sería imprescindible el acuerdo unánime de los Estados miembros. >AGENCIAS