PAMPLONA. El proceso de elección de los 222 delegados que participarán en el Congreso Regional que el 28 de junio nombrará al próximo secretario general del PSN está marcado por la polémica. A día de hoy, ya se ha recurrido la designación de 76 asambleístas y la cifra podría incrementarse antes de que concluya el plazo de 10 días para denunciar irregularidades.
Desde la candidatura que lidera Amanda Acedo las impugnaciones afectan a los 53 delegados que eligió la agrupación de Pamplona y a los 12 nombrados por las organizaciones sectoriales. Además, ambos aspirantes aprecian deficiencias en la designación de los 11 representantes que tiene Juventudes Socialistas de Navarra (JSN) y que, en principio, son afines a Acedo.
En el caso de la capital navarra, el argumento para impugnar las votaciones se basa en que a algunos afiliados no se les permitió participar por tener algunas cuotas pendientes de pago, mientras que a otros se les comunicó esta situación y se les autorizó el voto. El recurso presentado plantea la nulidad de esta asamblea que dio 36 delegados a la lista de Roberto Jiménez y 17 a la que encabezó Ángel García Undiano y en la que figuraba Acedo.
El recurso tramitado para invalidar los 12 delegados de las organizaciones sectoriales (11 de ellos son para Jiménez) se fundamenta en que Salud, Medio Ambiente, Emprendedores y Movimientos Sociales han podido elegir asambleístas, pese a no contar con actas de reunión en toda la legislatura y vulnerar el reglamento que les exige un mínimo de dos reuniones anuales. Distinto es el caso de Educación, que es la única sectorial que ha estado activa, pero a la que se ha negado representación por faltarle dos afiliados para llegar al 2% del censo.
En cuanto a JSN, desde ambas candidaturas alegan que en las dos listas que concurrieron figuraban militantes que no habían dado su consentimiento previo. Este recurso se tramita directamente a la Ejecutiva Federal de Madrid.
Además, la candidatura de Acedo estudia la posibilidad de recurrir el trasvase de militantes que se ha hecho para que algunas agrupaciones, como el caso de Pitillas, tengan representantes pese a no llegar a los cinco afiliados.