burlada. El consejero presentaba horas antes que a los medios la propuesta de PSIS a los seis grupos políticos municipales justificada en su "mayor agilidad en el procedimiento administrativo". Los representantes municipales censuraban que en su inesperada puesta en escena los medios de comunicación contaran con más información. Rechazaron además la premura del Gobierno que, aseguraron, ha dado un mes de plazo para responder a su propuesta. Sus dudas: servicios colapasados y falta de recursos para afrontar la conservación del nuevo parque comarcal. Exigirían además un tratamiento "urbano" para la variante que va a dividir ambos núcleos. El coste de mantenimiento del nuevo parque comarcal formará parte de las negociaciones del convenio, aunque Esparza matizó ayer que Burlada contará con "nuevos ingresos". Destacó a su vez el encaje del nuevo parque comarcal con la propuesta de las NUC (Normas Comarcales) para este espacio "rodeado de una trama urbana consolidada": Un uso compatible con un "cierto aprovechamiento urbanístico que proporcione viabilidad a la actuación y satisfaga al Ayuntamiento de Burlada".
Cabe recordar que el gobierno tripartito municipal, en la anterior Corporación (noviembre de 2006), solicitó al Gobierno paralizar su plan municipal (EMOT) para apostar por la Morea como un gran parque comarcal. En su inicio, Burlada planteó una oferta residencial de una mil viviendas (la mitad protegidas), además del parque. El Gobierno accedía como mínimo a ocupar un 51% de parque, partía además de una ocupación ideal de un 80% de espacio verde. La oferta residencial se redujo así a unas 800 nuevas vivienda. El tema creó tensiones dentro del equipo de progreso ya que Batzarre, Aralar e IU proponían un parque comarcal que fuera asumido por la Mancomunidad y restara a su vez argumentos al plan de Pamplona para la Chantrea (Irubide), mientras que el PSN no terminaba de encajar la viabilidad del parque sin viviendas.
"impacto" Aunque desde el punto de vista "técnico" la propuesta parece "viable" hay que analizar en profundidad el "impacto" que va a tener sobre los servicios y la "sostenibilidad" del Ayuntamiento, por lo que han pedido más tiempo, aseguró ayer el alcalde José Muñoz (PSN). "Hay carencias de servicios educativos, deportivos y sanitarios", remarcó. Otra opción, dijo, es aprobar la EMOT con el resto de desarrollar y dejar esta zona como "reserva para futuro" Cree además que es necesario lograr un "amplio consenso político" para cerrar "la única zona por desarrollar". La inclusión de Pamplona en el parque fluvial que ahora gestiona la Mancomunidad puede encauzar una "solución más global" para mantener el parque.
Para Josema Urroz (NaBai), un parque de estas dimensiones no puede ser asumido por Burlada, y recuerda que se paralizó la EMOT porque la única manera de hacer viable un parque era edificando, pero "no se quería construir más". "Y existen muchas dudas sobre lo que va a suponer la llegada de 3.000 personas además de Ripagaina. Hay que estudiarlo", agregó. Desde IU, José Sánchez recordó que el centro de salud está colapsado, la escuela infantil nace pequeña y las instalaciones deportivas necesitan ampliación, y Burlada "no tiene Carta de Capitalidad". Y Maite Ezkurra (ANV) reprobó la forma de actuar el consejero al anunciar públicamente un plan horas después de conocerlo los grupos y sin respetar la planificación municipal. Desde la oposición, Enrique Escudero (UPN) ve "interesante" la iniciativa, acorde con su programa electoral, aunque reconoce la finalidad "comarcal" del parque y entiende que debe asumirla una "entidad superior". Responsabiliza además de la parálisis del Plan Municipal al tripartito. En el CDN, Tere Villanueva, además de un mantenimiento supramunicipal del parque, reclama que el máximo de viviendas sean para los vecinos ante la demanda existente. Polígono de industria blanca, vivienda y parque eran sus propuestas electorales para la Morea.