Enviada especial
torun. Torun y Pamplona distan entre sí más de 2.600 kilómetros, pero estos días, con la visita de la delegación pamplonesa, ambas ciudades quieren estar más cerca.
Lo dice Andrés Dembowski, técnico de la Oficina de Información, Promoción y Turismo de Torun, el órgano que dirige Andrés Szmak y encargado de la estrategia para la promoción de la ciudad polaca como candidata a la Capitalidad Europea 2016: "No queremos que se rompan las relaciones con Pamplona; conocemos las ventajas de esta ciudad y sus valores turísticos, y son muchas las coincidencias que nos unen".
En Torun la programación para conseguir ser la capital europea comenzó hace años, y ahora se refuerza coincidiendo con el 775º aniversario de la ciudad levantada a las orillas del río Vístula. La localidad polaca tiene gran potencial para conseguirlo, no en vano atesora el más importante patrimonio gótico de Polonia, y su Casco Antiguo se mantiene casi intacto desde hace 700 años. ¿Cómo fue posible? Torun fue una de las ciudades menos afectadas por la Segunda Guerra Mundial, sencillamente porque los nazis la consideraban alemana. Esta curiosa circunstancia le permite presumir de un Casco Antiguo característico por el color rojo de sus ladrillos, peatonalizado e impecable. "Nada se destruye en Torun ni se destruirá", dice rotundo Andrés Szmak, director de Turismo, lo que deja entrever el gran apego que la ciudad polaca tiene a su patrimonio.
La delegación de periodistas que ayer comenzó su visita por la ciudad pudo comprobarlo. En Torun hay tres elementos que le dan su identidad: Copérnico (el famoso astrónomo nació en 1473 en los números 15 y 17 de la ahora llamada calle Kopernika), el gótico y los pierniki (sus tradicionales pastas de jengibre), y dos elementos que configuran su entorno: la muralla y el río Vístula.
El Casco Antiguo de la ciudad vieja se levanta majestuoso en torno a la plaza mayor, o Rynek Staromiejski, donde se encuentra el Ayuntamiento, un bello edificio del siglo XIV y del que Hania Jewiak, la guía que acompañó ayer a la expedición pamplonesa, dice que tiene forma de calendario: "Cuenta con una torre como un año, cuatro más como las estaciones, 12 salas como los meses y 365 ventanas". A su lado, el monumento a Nicolás Copérnico es el punto de encuentro de los ciudadanos. De hecho, tal cariño tienen los ciudadanos de Torun a Copérnico, que es el patrón de su universidad, y todos los años, por mayo, los estudiantes de las facultades, reciben literalmente las llaves de la ciudad, suben a su estatua y celebran tres días de fiesta. Hay que señalar que de los 208.000 habitantes de Torun, en torno a 40.000 son estudiantes universita-rios o gente relacionada con esta institución.
Copérnico es el patrón de los estudiantes, como San Juan Bau-tista lo es de la ciudad. El Bautista, junto a San Juan Evangelista, da nombre a la Catedral de Torun, llamada por ello de los Santos Juanes, que comenzó a construirse en el siglo XIII y fue ampliada durante otros 200 años. Este bello edificio se encuentra en la calle Zaglarska, por la que se dice que los reyes entraron en barco a la ciudad. En su torre luce el reloj de los almadieros o madereros, una esfera con sólo una aguja dorada, conocida como El dedo de Dios : "La podían ver desde el vístula los almadieros y saber cúantas horas de trabajo les quedaban por de-lante". También en lo alto (se accede a través de 200 escalones de vértigo) se conserva magnífica una de las campanas más grandes de Euroa, de 7 toneladas, y que sólo suena cuatro veces al año: en Navidad, Pascua, Corpus y la noche de San Juan. Lo hará este año, como cada 24 de junio, en la noche de las hogueras, y este año con más intensidad, no en vano el próximo mes la ciudad celebrará sus 775 años de historia.
¿pamplona? La mayoría de la población de Torun vive, de momento, ajena a la candidatura conjunta de Torun y Pamplona a la capitalidad 2016, aunque, según Jewiak, profesora de castellano, "el encierro, quien más o quien menos lo conoce, a través de la televisión". Preguntado por la calle es complicado encontrar a alguno torunés que sepa qué es Pamplona, por lo que el periódico más conocido del país, laGazeta Wyborcza , que vende unos 500.000 ejemplares, tiene un gran trabajo por delante para difundir este hermanamiento cultural.