alto de el perdón. A río revuelto -y nunca mejor dicho con el diluvio que cayó ayer- ganó Diego Tamayo, que supo salir pescar y cazó la etapa reina y se vistió de líder. Nadie parecía contar con el colombiano del Azpiru-Ugarte, que era undécimo a 36 segundos de Daniel Sesma antes de la jornada de ayer pero, salvo que hoy pase algo en una etapa mucho más fácil de controlar, el nuevo líder puede ir sientiendo como suyo el maillot amarillo.
Ni Sesma, ni el Orbea, ni el Burgos Monumental, ni los equipos continentales extranjeros ni Andrey Amador. Muchos nombres había para la etapa de hoy y Tamayo se aprovechó del control que ejercieron entre ellos. Así, se filtró en la escapada buena del día, que se constituyó en el ecuador de la etapa, en plena ascensión a Echauri. Allí se quedaron en cabeza el colombiano, los kazajos Bolat Raimekov y Valeriy Dmitriyev (Ulan Cycling), el italiano Simone Bruson (A-Style Somn), Ismael Esteban (Cafés Baqué) y el combativo lituano Romas Sinicinas (Cinelli-OPD), que no hay día en que no coja la fuga, aunque nunca acaba de triunfar.
Antes de coronar ya se habían quedado solos en cabeza los dos kazajos y Tamayo. Por detrás el Orbea-Oreka SDA sorprendía con su novedosa estrategia. Agotado por el exigente trabajo defensivo de todos los días para defender el liderato, ayer optó por salir al ataque y no desgastar aún más a sus ciclistas. El propio Sesma lo intentó en Echauri y con él se fue Andrey Amador, pero no pudieron contactar con los fugados y fueron neutralizados. El costarricense del Lizarte ya anunció que se la iba a jugar e incluso lo volvió a probar en el descenso, aunque estaba demasiado vigilado y no se lo permitieron.
Mientras tanto, los fugados iban viendo cómo por detrás no les echaba mano el pelotón e incluso aumentaban su ventaja, con lo que Tamayo fue durante mucho tiempo líder virtual de la Vuelta. Parecía que su liderato iba a ser momentáneo, pero no fue así. Los fugados colaboraron a la perfección, con el colombiano pensando más en la general que en la etapa. Con un minuto de ventaja en Puente La Reina ya sabían que el triunfo era cosa suya, pero la general estaba también en juego. Se quedó Raimekov y, en la ascensión final a El Perdón, Tamayo, que ya fue profesional hace dos años con el Atom continental, soltó con más facilidad de la prevista a Dmitriyev, con lo que tuvo premio doble en la línea de meta, a la que Sesma llegó con la cara desencajada, en el puesto 16 a 1:29. Se veía obligado a entregar el maillot amarillo que había vestido desde el primer día y caía al sexto puesto de la general, a 53 segundos.
hoy, en la plaza del castillo Si bien es cierto que hasta que se cruza la línea de meta no se certifica una victoria, la etapa de hoy (sale de la Plaza del Castillo de Pamplona y llega a San Lorenzo) tiene sus puertos de montaña, Aibar y Javier, en su primer tercio, con lo que sorprender será complicado, aunque seguro que alguno apura sus últimas opciones.
público >Espectadores ilustres entre la lluvia
Si la lluvia había tenido ya abundante protagonismo en la Vuelta, ayer se superó, con auténticos diluvios a lo largo de la etapa, también en el final en El Perdón. Allí se pudo ver al director del Caisse d'Epargne Eusebio Unzué y a su corredor Imanol Erviti, y también a Mikel Nieve (Orbea-Oreka SDA). >m.a.r.
abandonos >Mundiñano y Delgado dejaron la carrera
La dureza de la etapa reina se refleja en los nueve abandonos que se produjeron durante el transcurso de la misma. Dos navarros pusieron pie a tierra: el campeón de España y de Navarra, Carlos Delgado (Azysa-Cetya), y Patxi Mundiñano (Bidelan), reciente ganador en Abadiño (Euskaldun). El Comunitat Valenciana perdió a dos ciclistas más y ya sólo le quedan tres, los mínimos para computar como equipo. >m.a.r.