SAN SEBASTIÁN. La diferencia de criterio entre las distintas secciones de la Audiencia Nacional a la hora de determinar la responsabilidad de los alcaldes de municipios vascos donde hay calles dedicadas a ETA volvió a ponerse en evidencia ayer, cuando el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ordenó la retirada del nombre de la plaza y el monolito que recuerdan en Hernani desde el año 1982 al etarra José Aristimuño, Pana . Además, advirtió a la alcaldesa del municipio, Marian Beitilarrangoitia (ANV), de que no eliminar estas denominaciones del callejero podría entenderse como "un indicio racional de criminalidad".
Pese a que la regidora municipal alegó en su defensa que ella no era alcaldesa cuando se dio nombre a esta vía, el magistrado desestimó sus argumentos porque, en su opinión, el hecho de mantener el nombre del parque a día de hoy, como máxima representante de la localidad y pese a haber sido instada a cambiar la denominación, implica "una voluntad cierta de loar" a Aristimuño. Añade para justificar su imputación contra la alcaldesa en solitario que el resto de concejales "adolecen del poder ejecutivo y mayorías" que ella ostenta.
"A nadie se le puede negar que el mantenimiento de la placa en el citado parque, así como cualquier monolito en el mismo a nombre del citado terrorista, conlleva en la actualidad su loa personal", subraya el juez, que añade que además determina "una humillación constante en el sentimiento legítimo no sólo de las víctimas, sino de cualquier ciudadano con sólidos principios democráticos".
En un auto hecho público ayer tras tomar declaración a Beitialarrangoitia, el magistrado señala que es "indiscutible" que poner el nombre de un parque a un etarra "supone necesariamente un acto de reconocimiento personal y, como tal, de validar el uso de la violencia para la consecución de fines supuestamente políticos". Marlaska, el primer juez que ordena por la vía penal la retirada de símbolos de homenaje a miembros de ETA, justifica su decisión con el objetivo de "evitar la reiteración delictiva".
Y todo contra el criterio del fiscal Pedro Rubira, que se opuso a esta petición alegando que, aunque se trata de una solicitud legítima, debería interponerse por la vía contencioso-administrativa y no por la penal.
gudarien emparantza sigue La querella de Dignidad y Justicia, a la que se han adherido el Foro de Ermua y las familias de cuatro víctimas asesinadas por Pana, solicitaba también la retirada del nombre de Gudarien Emparantza, lo que el juez no aceptó al considerar que no tiene cabida en "el momento actual". La alcaldesa defendió que el nombre de esta plaza alude a los 200 vecinos de Hernani que murieron durante la Guerra Civil y no a los militantes de ETA. No obstante, Grande-Marlaska recuerda en su auto que la propuesta de dedicar la principal plaza del municipio a los gudaris partió de la asociación ilegalizada KAS y fue aprobada por Herri Batasuna, ya que el resto de grupos municipales propusieron el nombre de plaza Mayor.
Para garantizar el cumplimiento de su resolución, remitió un oficio a la Ertzaintza por el que ordena la retirada de los símbolos dedicados a Pana y solicita que garantice que "no vuelvan a colocarse". Con respecto al requerimiento a la alcaldesa para que elimine las denominaciones del callejero, libra un exhorto al Juzgado Decano de Instrucción de San Sebastián para que le notifique su resolución. >agencias