pamplona. Pamplona acusará en breve la falta de dos galerías de arte de primer nivel, Pintzel y Juan Amiano, que cierran sus puertas tras 28 y 7 años de actividad, respectivamente. Con la tristeza lógica que rodea cualquier despedida, pero con el convencimiento de que ha llegado la hora de decir adiós, José Luis Mayor y Juan Amiano clausuran una etapa de trabajo constante en favor del arte y los artistas. Un esfuerzo que no ha sido en balde, ni mucho menos -lo prueban las numerosas muestras de agradecimiento y apoyo que están recibiendo estos días previos al cierre-, pero que no ha sido correspondido con la misma intensidad por parte del público.
"La gente cada vez tiene menos interés, o quizá es que la hemos saturado y aburrido", reflexiona José Luis Mayor. El galerista de Pintzel comenzó su actividad en Pamplona en la calle Abejeras, y desde 2005 hasta ahora en Conde Rodezno. El principal motivo por el que cierra, dice, es "el cansancio". "Son ya 28 años... Y últimamente la afluencia de público a la galería ha bajado en picado, ya no hay interés por ver las exposiciones, y si hablamos de ventas, lo mismo...", cuenta Mayor, quien a lo largo de estos 28 años ha impulsado unas 400 exposiciones, siempre centradas en artistas locales. Con él empezaron Pedro Osés, Xabier Idoate, Joaquín Resano o Pedro Salaberri. La última muestra que habita su galería es la del pintor pamplonés Ricardo Armendáriz, visitable hasta el día 20. El 21 las puertas de Pintzel, donde Txuspo Poyo o David Rodríguez Caballero hicieron su primera exposición, ya estarán cerradas (aunque volverán a abrirse el día 28 para acoger la fiesta de despedida). Pero el galerista está dispuesto a intentarlo de otra forma. "Estoy madurando un proyecto que espero sacar adelante con otras dos personas a principios de 2009", adelanta. "La idea es sacar pintores de aquí fuera y traer pintores de fuera aquí. Es necesario promocionar a nuestros artistas locales, tienen el mismo nivel o mejor que cualquier pintor o escultor de Madrid, pero por desgracia, aquí siempre se valora más lo que viene de fuera", apunta. José Luis Mayor también quiere volver a pintar: "Desde que empecé con la galería no he tenido tiempo de hacerlo, y me gustaría retomarlo".
"la sensibilidad escasea" Juan Amiano abrió su galería, ubicada en la calle González Tablas, en noviembre de 2001. Por su interior han pasado en estos años cerca de 70 exposiciones, la mayoría centradas en pintura figurativa, pero también algunas de escultura y con tintes surrealistas y abstractos. Pero su trabajo no ha sido justamente valorado -ni disfrutado- por el público. Y ello a pesar de que siempre ha primado la calidad sobre lo que, reconoce el galerista, impera ahora en el arte: el espectáculo. "Ferias como Arco y grandes galerías que priman el comercio puro y duro están confundiendo a la gente. Tan moderno puede ser un cuadro figurativo como una videocreación de hoy en día", dice. Cree que el mayor problema es que "la gente mira pero no ve. Y para apreciar el arte hay que estar predispuesto, abierto a nuevas experiencias... Se ha perdido la sensibilidad en las personas", asegura. Amiano, que cerrará su galería el próximo día 15 y centrará su atención a partir de entonces en la tienda de enmarcación de cuadros que tiene en Sancho El Mayor, dejó en 1982 el mundo del fútbol, donde también vivía la "tensión" que como galerista ha experimentado cada vez que afrontaba una nueva exposición. "Es algo que no voy a echar de menos, aunque cuando la exposición ya está lista y sale redonda, se van todos los nervios", dice. Sí echará en falta el "vínculo de amistad que se crea con los artistas". Lo mismo que José Luis Mayor: "El mejor recuerdo es la gente que he conocido en este tiempo", dice. "Eso te marca, mucho más que el vender. Cuando apoyas a un artista y ves que va para arriba, la alegría es mutua", apunta Amiano.