roma. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, pidió ayer aumentar la producción de alimentos en un 50% para el año 2030 y superar la crisis alimentaria mundial, durante su discurso ante la cumbre de seguridad alimentaria que comenzó ayer en Roma. "El mundo necesita producir más comida. La producción necesita crecer en un 50% para el año 2030 con el objetivo de copar la actual demanda", dijo.
Moon también exigió pasar de las palabras a la acción y requirió un consenso mundial para la utilización de los biocombustibles, así como otras medidas con las que paliar la crisis alimentaria.
Líderes de todo el mundo iniciaron ayer en Roma la cumbre, convocada por la FAO para analizar el alza del precio de los alimentos y sus efectos sobre las poblaciones más vulnerables.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió el uso de los biocombustibles frente a quienes los culpan del alza del precio de los alimentos, y responsabilizó al petróleo y el proteccionismo de la actual crisis humanitaria. "Los biocombustibles no son el villano", dijo Lula, después de asegurar: "Veo con indignación que muchos de los dedos que apuntan contra la energía limpia de los biocombustibles están sucios de aceite y carbón".
Según el mandatario brasileño, "otro factor decisivo es el intolerable proteccionismo con el que los países ricos circundan su agricultura, atrofiando y desorganizando la producción en otros países, especialmente los más pobres".
Frente a esta postura, el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, pidió ayer la creación de un "código de conducta internacional" para el uso de los biocombustibles.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, aseguró ayer que la gran causa de la crisis alimentaria se debe a la deficiente distribución y no sólo al problema de la producción de alimentos.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmedineyad, propuso para paliar la crisis el acceso al poder de dirigentes "puros y monoteístas", durante su discurso ante la cumbre.
El secretario general de la ONU calculó en unos 15.000 a 20.000 millones de dólares el esfuerzo anual que deberán llevar a cabo los países en desarrollo y los donantes.
Entre las medidas que recetó Moon para alcanzar esos objetivos destacó "el aumento de la asistencia a través de la ayuda en comida, vales o dinero" y "el ajuste del comercio y de las políticas de fiscalidad para minimizar las restricciones y las tarifas a la importación".
En un discurso ante la cumbre leído por el secretario de Estado Vaticano, Tarcisio Bertone, el Papa Benedicto XVI dijo ayer que el hambre y la malnutrición "son inaceptables" en un mundo que dispone de niveles de producción, recursos y conocimientos suficientes para poner final "a tal drama y a sus consecuencias".
La pobreza y la malnutrición "no son una simple fatalidad provocada por situaciones adversas", señaló el Papa en su discurso. >agencias