pamplona. Hace tres semanas, pocos navarros conocían el nombre de Horia Colibasanu. Sin embargo, con la impresionante labor que hizo en el intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza y la odisea que vivió a 7.400 metros en el Annapurna, se ha ganado un merecido hueco en el corazón de todos. Estos días visita a la familia de Iñaki en Pamplona. Ayer estuvo presente en la presentación del homenaje al montañero navarro preparado por ADI.
Acompañado por Pablo Ochoa de Olza, que hizo las labores de traductor, el rumano quiso tomar la palabra para "agradecer a los organizadores de la Camille Extreme el homenaje que le van a hacer a Iñaki. Sé que le gustaba mucho correr por el monte y creo que es una buena idea hacerle un homenaje así", dijo.
Ante la mirada de un buen número de cámaras y periodistas, Colibasanu alabó la figura del malogrado alpinista pamplonés, que siempre había demostrado su gran amor por el monte. El rumano también mostró su admiración "por el esfuerzo que hace la gente que organiza este tipo de carreras. En Rumanía no tenemos pruebas así y la verdad es que, para los que nos gusta el monte, el hecho de que haya este tipo de carreras está muy bien", afirmó.
Junto a Colibasanu, también se encuentra en Pamplona la compañera de Iñaki durante los dos meses de expedición en el Annapurna, la canadiense Nancy Morin, el enlace que la familia tuvo en el campo base para coordinar el rescate. >a.p.b.