I todos los días del año son adecuados para repensar el Medio Ambiente, hoy es un día especial por celebrarse a nivel internacional su día. Éste fue establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1972, y es uno de los principales vehículos por medio de los cuales estimula la sensibilización mundial en torno al medio ambiente e intensifica la atención y la acción política.
Las emisiones de gases de efecto invernadero volvieron a crecer en España durante 2007 (el 1,8% respecto al anterior). Los compromisos que adquirió de no superar el 15% entre los años 2008 y 2012 se han superado ampliamente en un 50%. Navarra no se ha quedado atrás y los ha triplicado (55% respecto al año 1990).
El Gobierno de Navarra, a través de su agencia de recursos ambientales (CRANA), nos dice que el medio ambiente es una de sus prioridades y nos recomienda que cambiemos las bombillas de casa, que no despilfarremos el agua, que reciclemos la basura; que usemos el trasporte público... en suma, que seamos responsables. Pero mientras tanto se construyen centrales térmicas contaminadoras, nuevas, costosas e insostenibles infraestructuras, incontables viviendas fagocitadotas del territorio, nos eliminan lasreservas naturales , despilfarran el patrimonio no renovable y se potencia el uso individual del coche... En suma, se favorecen los negocios de quienes de verdad gobiernan nuestra comunidad a los que no hemos votado. Todo esto haciendo caso omiso de lo que la consciencia, la prudencia y las recomendaciones del Panel Internacional de la ONU sobre el Cambio Climático nos está repitiendo cada mes. Por otra parte, desde los años 80 los grupos ecologistas venimos repitiendo sin que nos hagan ningún caso que seamos respetuosos con el medio ambiente, que consumamos sosteniblemente, que utilicemos el transporte público, que las energías renovables son el futuro sostenible, que vivamos de otra manera...
Después de todo esto, de proclamar las mismas medidas y soluciones voluntarias, la realidad nos demuestra que las emisiones están aumentando, y que lo seguirán haciendo hasta que sea demasiado tarde. De subir los anunciados 2º C sobre los niveles pre industriales, nos percataremos de que ya no habrá marcha atrás, porque cuando debimos poner las medidas necesarias -ahora-, no lo hicimos.
Como las medidas paliativas puestas en marcha hasta ahora no funcionan y las recomendaciones voluntarias tampoco, lo único que queda -si es que queremos evitar el cambio climático catastrófico- es que los diferentes gobiernos y administraciones tomen medidas drásticas e inmediatas para frenar las emisiones de CO2 . Debemos elevar el problema a emergencia de estado, o de guerra si así queremos llamarlo, y es que se trata de una guerra por la supervivencia del planeta Tierra y de las especies que lo habitamos. Debemos dejar la hipocresía a un lado y coger el toro por los cuernos, porque según todos los indicadores estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático y caminamos hacia el abismo. Sería triste el que sólo una gran catástrofe fuera capaz de despertar nuestras conciencias…
Naturalmente, nuestros gobernantes no tomarán medida eficaz alguna a no ser que les obliguemos a ello. Para esto es imprescindible la movilización social por la supervivencia donde cabemos todos: hombres y mujeres de derechas, de izquierdas, del centro, etcétera, porque lo que viene nos afectará a todos por igual y a nuestros descendientes. Esto requiere un complejo y decidido trabajo de información, toma de conciencia, denuncia y desarrollo de iniciativas sociales con la participación de mayor número de personal para que nuestros gobernantes no tengan más remedio que hacernos caso. Sé que no es fácil porque el sistema tiene elementos suficientes para adormecernos y hacer que pasemos sin hacer los deberes.
Debemos repensar nuestra forma de vida derrochadora y también el sistema económico actual que está funcionando como una enfermedad autoinmune en la que el propio sistema defensivo del cuerpo ataca a los tejidos sanos. Nuestra economía desarrollista está agrediendo a los sistemas sustentadores de la vida que se mantienen en funcionamiento. Para pararlo es necesario reestructurar las reglas y prácticas que dirigen nuestra actividad económica, aún en contra de los deseos e intereses de nuestros gobernantes, empresarios y lobbys económicos.
Quizá todavía sea posible la reacción y seamos capaces de movilizarnos como nunca antes lo hayamos hecho, empezando hoy, hablando con nuestros familiares y amigos, saliendo a las calles, organizándonos y exigiendo a las instituciones que tomen las medidas que son necesarias. ¿Estáis dispuestos? Si es así adelante, no hay tiempo que perder. Para llevar adelante este ingente trabajo me dirijo sobre todo a los padres, y en especial a las madres, porque ellas sustentan la vida. También a los jóvenes porque serán los más perjudicados del drama ambiental, económico y social que se avecina.
En caso contrario, sigamos disfrutando de nuestro estilo de vida mientras podamos, porque la crisis económica (bendita crisis) y estructural (originada por este modelo económico y social) que se han instalado entre nosotros nos lo va hacer difícil. Otros como el Ayuntamiento de Iruñea y el Gobierno de Navarra conmemoran este día con juegos florales y cohetes de artificio, ya que tristemente no tienen otra cosa que ofrecernos. Es lógico que sea así porque, desgraciadamente, en este Día del Medio Ambiente no tenemos nada que celebrar.