washington. Desde St. Paul (Minnesota), el lugar que acogerá la convención de sus rivales republicanos el próximo septiembre, Obama se mostró esperanzado con las elecciones de noviembre, al asegurar que serán "el momento para pasar página a las políticas del pasado". Obama consiguió ayer, tras las elecciones de Dakota del Sur y Montana, los delegados que necesita para proclamarse candidato. No obstante, Hillary Clinton aún aguanta, no se decide a retirarse, parece buscar algo más, quizá la vicepresidencia. La Casa Blanca, no obstante, ya ha felicitado al senador por Illinois.
"Asumo este desafío con profunda humildad, y siendo consciente de mis limitaciones. Pero lo asumo con la infinita fe en la capacidad de los estadounidenses. Porque si luchamos por ello, si creemos en ello, lo lograremos", concluyó el candidato demócrata, que reconoce que es "un honor" ser el primer negro que opta a la Presidencia de EEUU.
Por su parte, el aspirante republicano, John McCain, reconoció ayer que Obama es un "adversario formidable". McCain, además, comenzó a perfilar sus ataques contra Obama que se presenta la Casa Blanca, aunque para ello tuvo que distanciarse de las políticas del actual presidente, ya que negó que su programa pueda considerarse como un tercer mandato de Bush. Además, le retó a tener 10 debates públicos.
Por su parte, la actual jefa de la diplomacia de EEUU, Condoleezza Rice (también afroamericana), ayer consideró todo un hito para su raza la victoria del candidato demócrata.
Obama tuvo palabras de agradecimiento hacia Hillary Clinton por "haber inspirado a millones de votantes". Es más, llegó a asegurar que "la senadora Clinton ha hecho historia en esta campaña, no sólo porque es una mujer que ha hecho algo que ninguna otra había logrado, sino porque es una líder que inspira a millones de estadounidenses con su fortaleza, su coraje y su compromiso con las causas que nos han traído hasta aquí", señaló.
"Cuando ganemos la batalla por la cobertura sanitaria universal en este país, ella será la figura central de esta victoria", dijo el senador por Illinois. "Nuestro partido y nuestro país son mejores gracias a ella, y soy un mejor candidato por haber tenido el honor de competir con Hillary", reconoció Obama.
"Comencemos a trabajar juntos y a unirnos para cambiar juntos el futuro de Estados Unidos", dijo. Y es que Obama es consciente de que para ser el primer presidente negro de EEUU e imponerse al republicano John McCain puede depender de una mujer: Hillary Clinton.
Si el candidato de 46 años, atractivo para las masas, a quienes muchos ya comparan con el joven John F. Kennedy, quiere llegar a la Casa Blanca, necesita el apoyo de Clinton. La ex primera dama, que durante mucho tiempo se consideró favorita, ha quedado en segundolugar , pero no es una perdedora.
Dispuesta a aceptar posiblemente el puesto de candidata a la vicepresidencia, Clinton ha demostrado ser la fórmula real hacia la victoria de demócrata en las presidenciales. Pese a que en el campo de Obama existe una considerable oposición a esa solución. Desde hace semanas, muchos reconocen que "es la mejor opción, quizá la única oportunidad", decía un analista de la CNN .
Durante tiempo Clinton se ha mostrado implacable con Obama y en la pugna le ha atacado duramente, asegurando que ella sería una "mejor presidenta", apelando con franqueza a su experiencia como primera dama. Sin embargo, desde hace semanas evita los ataques frontales.
"que ponga fecha y lugar" Desde el equipo de Obama se filtró en su día que ya tuvieron lugar los primeros contactos. Cuando todo haya terminado "me gustaría reunirme con ella, ella puede poner hora y lugar", anunció Obama. Ahora todo parece posible. Expertos analistas políticos de Washington indican que los candidatos ya podrían haber elegido a un aspirante a la vicepresidencia al que no les debe unir "necesariamente un puro amor".
El problema es la magullada situación anímica interna del Partido. Sobre todo las mujeres están profundamente frustradas porque su candidata, pese a todos los laureles anticipados, no ha logrado ser la primera mujer candidata.
Las últimas encuestas alarmaron al partido, al señalar que alrededor de una quinta parte de los seguidores de Clinton negarían su apoyo a Obama e incluso votaría por su contrincante republicano McCain.
No por casualidad exigió Clinton, que coincidió ayer con Obama en un acto ante la comunidad judía, que los 18 millones de estadounidenses que la apoyaron en las primarias demócratas "sean escuchados y respetados". >d.n.