pamplona. En 2007 el Gobierno de Navarra registró 115 reclamaciones por "aprovechamientos en vivo de los buitres", cuando en 2004 fueron 18. De las denuncias presentadas por los ganaderos, el 35,6% (41) recibieron una indemnización después de que informes veterinarios certificaran que el animal estaba vivo cuando el ave se lo comió (33 más que en 2004). No obstante, la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Begoña Sanzberro, rechazó la posibilidad de que el comportamiento de los buitres haya cambiado, consideró "inadecuado" usar el término "ataque" y achacó el aumento de casos a que hay más ejemplares.
Sanzberro consideró ayer la población de buitres en Navarra como "abundante" (supera los 4.800 ejemplares), aunque dijo que desde 2004 se estima que ha descendido más de un 11%. Explicó que estas aves, al igual que la mayoría de las especies necrófagas, "además de carroña ingieren ocasionalmente presas vivas", una alimentación que representa "el 0,04% del total que consumen" al año. La consejera recalcó que "los buitres no están atacando por sistema a animales", sino que los casos que "se detectan vienen determinados, bien por una situación de proximidad a la muerte, o bien por una situación paralela a ésta en la que el animal tiene mermadas fuertemente sus capacidades normales (partos, enfermedad, precariedad...)".
En cuanto a las cifras de "aprovechamientos en vivo", señaló que en 2004 hubo 18 reclamaciones y 8 indemnizaciones; en 2005, 44 reclamaciones y 19 indemnizaciones; en 2006, 77 reclamaciones y 20 indemnizaciones; y en 2007, 115 reclamaciones y 41 indemnizaciones. Apuntó que estas cifras se encuentran "en total consonancia con los datos que manejan los investigadores como parámetros normales de la especie" y dijo que el 60% de las reclamaciones son descartadas a través de los informes veterinarios. La consejera indicó que el departamento indemnizará aquellos casos que se puedan acreditar. Por ello, aconsejó que cuando un ganadero detecte una incidencia avise al 112 e intente tapar los restos para protegerlos. No obstante, en el 20% de los casos no hay restos suficientes para un análisis.
Indicó que van a agilizar el procedimiento para la toma de muestras, para lo cual ya han contratado a un veterinario, y que están trabajando en esta línea con el Laboratorio de la Facultad Veterinaria de Zaragoza.
red de muladares La consejera anunció que el Gobierno ha puesto en marcha una red de entre 25 y 30 muladares o puntos de alimentación suplementaria para aves necrófagas "que permitirá gestionar su ubicación en zonas y momentos idóneos para minimizar los problemas ocasionados por la dispersión que en este momento presentan los buitres, a la vez que facilita el mantenimiento de un mínimo poblacional".
Una quincena de los muladares, que permitirán reducir los casos de "aprovechamiento en vivo", se situarán en el cuadrante nororiental, seis en la zona norte, fundamentalmente en torno a Iparla. Se contempla la instalación de cuatro muladares en la zona de Urbasa, y alguno en el sur, fundamentalmente en las Bardenas. De momento hay en Napal, Lumbier, Carcastillo, Zudaire, Sangüesa, Garralda, Jaurrieta y Zandueta y están previstos, en Unanua, Izagaondoa, Aoiz, Ochagavía, Navascués, Bardenas o Gorramendi, así como otros en Irurozqui, Ayechu o Roncal destinados a restos de caza. La consejera señaló que varios ayuntamientos se han negado a que se ubiquen en sus términos.
A través de estos puntos de alimentación se busca "la garantía de alimento en cantidad suficiente para un número predefinido de ejemplares que garanticen la conservación en condiciones debidas de la especie". Se pretenden suministrar unos 1.200 kilos de comida al día, hábiles para unos 2.000 ejemplares. El departamento pretende que los utilicen otras especies en mayor situación de riesgo, como el alimoche, el quebrantahuesos y el milano, y también busca la gestión territorial de las poblaciones de buitre y reducir sus desplazamientos. >m. pérez