pamplona. Noventa personas conforman en Navarra la lista de pacientes que esperan recibir órganos para poder vivir en condiciones saludables, una lista que en el Estado se mantiene en torno a los 5.000 enfermos de los que 88 son menores de 16 años. Esta lista "es demasiado larga si nos ponemos en el caso de cada uno de los enfermos", comentó el Coordinador de Trasplantes de Navarra, Juan José Unzué, quien con motivo del Día del Donante celebrado ayer hizo un llamamiento a la solidaridad ciudadana, para que aumente el número de donantes, y a la generosidad, sobre todo de las familias, que tienen algún miembro enfermo, para que se animen a donar riñones e hígado. "Con un riñón se puede vivir perfectamente y con un trozo de hígado se puede regenerar un órgano nuevo en el receptor", aseguró.
De los 90 pacientes en lista de espera, 64 necesitan un riñón, 17 hígado, dos un corazón y 7 médula ósea. No obstante, para Unzué "Navarra está bien en cuanto a datos de trasplantes y donantes" aunque hay que tener en cuenta que estos últimos, "al ser de más edad -la media se sitúa en los 60,9 años- son, digamos para entendernos, de peor calidad". En este sentido apuntó que el donante óptimo es un joven de 30 años, ya que se le pueden extraer todos los órganos y lo más probable es que los tenga en condiciones más idóneas.
En lo que va de año, ya se han realizado en Navarra once trasplantes de hígado, tres de corazón y doce de riñón. "Los datos son mejores que los del año pasado ya que en los doce meses se realizaron 18 de riñón, 18 de hígado y 7 de corazón". Una cifras que en opinión de Unzué supusieron un importante descenso en sintonía con lo ocurrido en el Estado. Añadió que, sólo en lo referente a riñón, hay en el conjunto del Estado una lista de espera de 4.200 personas y que al año se hacen 2.200 trasplantes, "es decir, cada año quedan aún dos mil personas a la espera". El año pasado hubo 22 donaciones y "lo principal, todas las familias a las que se les pidió órganos dieron su autorización, lo que ocurre desde 2006".
Entre vivos Uno de los aspectos destacados por Unzué el referente a la donación entre personas vivas, traspaso que se puede realizar en hígado y riñón. "De los once trasplantes de hígado realizados este año, tres han sido posibles gracias al donación de personas vivas", apuntó Unzué al tiempo que precisó que, por contra, los doce de riñón fueron de cadáver.
Precisó que el servicio encargado de los trasplantes de riñón se ha reforzado con dos cirujanos especialistas -formados en Barcelona y Londres- en la donación de vivos. "Hay que ser muy cuidadosos en el momento de la extracción para que el riñón no sufra deterioros y aplicar cirugías no invasivas". En Navarra se realizaba hasta ahora un trasplante de riñón de donante vivo "pero con este refuerzo aspiramos a elevar esta media a 5 ó 6".