pamplona. La campaña para buscar donantes de médula compatibles con el joven pamplonés Eduardo Domezáin, de 22 años, ha posibilitado que en cinco meses el número de donantes (737) haya duplicado al total registrado en 2007 (440) y que se refuercen los medios y la plantilla, con un facultativo y dos técnicos, del Banco de Sangre. La madre de este joven que padece una leucemia, Gloria Fernández, agradeció la gran respuesta obtenida a su llamamiento y recordó que "la donación es universal", al tiempo que dijo emocionada estar satisfecha por haber contribuido a que, pese al enorme dolor que siente por el estado de salud de su hijo, "la gente acuda para ayudar a los demás" y se haya podido constatar "que tenemos una juventud generosa y madura, unos héroes".
Gloria Fernández participó en una rueda de prensa junto con la consejera de Salud, María Kutz, la jefa del servicio de Hematología del Hospital de Navarra, Mª Teresa Orúe, y la responsable del Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo) y facultativa del Banco de Sangre, Erkuden Aramburu. En el encuentro, convocado por Salud, se explicó el funcionamiento de la donación de médula.
La consejera señaló que Gloria Fernández "ha movilizado a amigos, conocidos, buena parte de la sanidad y de la sociedad navarra" tras la recaída que sufrió el 18 de abril su hijo Eduardo, de 22 años, a los pocos meses de acabar la quimioterapia. La madre del joven dijo que al principio sintió "angustia y dolor" pero "no me podía quedar así" por lo que comenzó a hablar con familiares y amigos y así se inició una red más organizada para "explicar y convencer" de que la necesidad de las donaciones y de que es algo "sencillo".
Gloria Fernández, que difunde en un folio información sobre el trasplante de médula y prevé continuar la campaña, aseguró que su hijo conoce la iniciativa y que, "aunque está cansado y se está recuperando de la quimio, le anima".
La doctora Orúe explicó que para llevar a cabo un trasplante de médula ósea es necesario que exista compatibilidad entre el donante y el receptor, lo que es más común entre hermanos. Añadió que cuando hace falta una donación fuera de la familia se lanza una búsqueda internacional, lo que eleva las posibilidades de encontrar un donante idóneo y destacó que ha bajado el tiempo de espera que ha pasado de una media de 190 días en 1995 a los 50 días del pasado 2007.
Precisó que para donar se realiza primero una extracción de sangre para especificar su sistema HLA, que marca las diferencias entre las células de los distintos individuos, tras lo cual se introduce en una red de datos internacional que en el Estado se gestiona a través de la Fundación Carreras. "Esa médula puede ir a cualquier lugar del mundo porque tanto la donación como la recepción son internacionales". "Cuantos más haya, más posibilidades hay de encontrar un donante compatible", añadió Orúe. Cuando es necesaria una donación se inicia una búsqueda internacional y se realizan más análisis para comprobar la compatibilidad y, si fuera positiva, se realizaría la extracción de las células madre de la sangre periférica, proceso que dura cerca de cuatro horas.
En este sentido, la directora del Banco de Sangre de Navarra, Erkuden Aramburu, insistió en que "no es tan complicado, es una vez en la vida y se puede hacer algo por los demás". Aramburu admitió "que un llamamiento tan masivo como el de Eduardo no lo podíamos asimilar" pero agradeció la respuesta para asegurar que con el incremento de la plantilla están en condiciones de poder asumir el trabajo de las nuevas donaciones. Precisó que se recoge la documentación de todos los donantes e incluso la relativa a ellos mismos por si un día requirieran un trasplante. En Navarra se tramitan unos siete trasplantes de médula al año, operación que se hace en Barcelona, dijo Orúe quien precisó que "aunque está dando buenos resultados es una terapia agresiva".