murchante. Los cuatro ediles del Grupo Progresista de Murchante, que compartían equipo de gobierno con otros cuatro de UPN, abandonaron ayer sus responsabilidades de Urbanismo, Cultura, Festejos y Deportes para pasarse a la oposición después de denunciar públicamente la falta de información y la improvisación del alcalde, el regionalista Carlos Villafranca. De esta forma se abre una grave crisis en este Ayuntamiento ribero, cuyo equipo de gobierno se queda con sólo cuatro ediles, por siete de la oposición (GPM 4 y PSN 3) con la incertidumbre de varios proyectos importantes que sacar adelante.
Este marcha se une a la de tres concejales de UPN (Sergio Orta, Izaskun Jarauta y Alfredo Simón) que hace unos meses abandonaron también el grupo municipal sin que hasta el momento, excepto el primero, hayan dado ningún tipo de explicaciones.
motivos Los ediles dimisionarios, Julián Mediavilla (Urbanismo), Lara Bartos (Educación y Cultura), Santos Martínez (Festejos) y José Ignacio Berrozpe (Juventud y Deportes), apuntaron ayer que "la actitud del alcalde no es la más adecuada para dirigir un ayuntamiento" y señalaron que el primer edil no les informa ni a ellos ni al PSN de los principales temas que se tratan en los plenos municipales. "Hemos llegado a plenos en que no sabíamos el 80% de los temas que se iban a tratar", explicó José Ignacio Berrozpe. A este motivo añadieron que en el equipo de gobierno "se improvisa y andamos a trompicones, no se programa, no hay un organigrama sólido que garantice la estabilidad y no se comparten las grandes decisiones".
En el comunicado que se entregó ayer en el Ayuntamiento, dirigido a Carlos Villafranca, se llama la atención sobre la "crisis política e institucional que existe en el municipio", situación que achacan a varios motivos: "la situación interna por la que atraviesan los dos grandes partidos (UPN y PSN), las tres dimisiones de concejales del grupo municipal de UPN, la falta de acuerdos y compromisos serios en torno a la gobernabilidad del municipio", y conducen a un "deterioro" de la institución.
Desde GPM quisieron dejar claro que, de momento, no piensan en llevar a cabo ninguna moción de censura contra el alcalde y que nadie del PSN se ha puesto en contacto con ellos. "Lo más duro es que no sabemos qué va a pasar ahora, pero esto tiene que romper por algún lado", señalaron.
temas clave El que fuera responsable de Urbanismo y primer teniente de alcalde, Julián Mediavilla, explicó que el momento que vive Murchante es muy importante para su futuro por lo que recalcó que "es imprescindible que todos nos pongamos a trabajar. Nos estamos jugando muchas cosas". A este respecto indicó que en esta legislatura había que sacar temas como la EMOT, el planeamiento urbanístico, el proyecto Vinature o el polígono industrial, "que es básico". Además dio a entender que dos temas han sido los detonantes para que salte el problema, el polideportivo y la urbanización de Charas. "Del polideportivo tendríamos que habernos enterado los dos concejales, el de Urbanismo y el de Deportes, y nadie nos ha notificado nada. Se va a hacer en el lugar más inadecuado desde el punto de vista de los vecinos y del geotécnico. No puede ser que el pabellón frene durante 3 ó 4 meses las normas subsidiarias", explicó Mediavilla.
Por otra parte, se refirieron a los problemas que la urbanización de Charas ha tenido con el agua, por unas cédulas de habitabilidad dadas antes de tiempo. "Para nosotros ha sido un palo tremendo. Charas cuestionaba incluso la Agenda 21. Nos enteramos por la calle que había dado las licencias de habitabilidad".
Para solucionar el problema, el alcalde, Carlos Villafranca, mantuvo ayer una reunión con el secretario general de UPN, Alberto Catalán, dado que, según apuntaron desde GPM, uno de los problemas es la situación interna de UPN. Pese a que desde el grupo independiente destacaron que no había marcha atrás, el alcalde, Carlos Villafranca, señaló ayer que "todo es subsanable, no hay mayores problemas de fondo. Puede haber cierta incomunicación", indicó si bien no quiso hacer más declaraciones hasta que no se reuniera con Catalán. Villafranca, que aseguró que no piensa en la dimisión, negó que tuvieran problemas dentro de su propio grupo municipal. Respecto a la falta de información explicó que "habíamos acordado reunirnos los primeros miércoles de cada mes".