madrid. La deriva judicial en torno a las calles dedicadas a miembros de ETA sigue su curso ampliando aún más el abanico de resoluciones de apariencia contradictoria, situación que llevó ayer al Gobierno a plantear la necesidad de que la Audiencia Nacional unifique criterio en torno a la materia. El último eslabón de esta cadena es la decisión, del juez Fernando Andreu, que rechazó ayer una querella de Dignidad y Justicia contra el alcalde de Etxebarri por mantener una plaza dedicada a Juan Paredes Manot, Txiki , y Ángel Otaegi, ejecutados en 1975.
Andreu considera que existen otros recursos legales antes de plantearse la vía penal, después de que otro juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, desestimara esta semana otra querella contra el alcalde de Leioa por mantener tres calles dedicadas a Eustakio Mendizabal, Txikia , y los hermanos Joseba y Txabi Etxebarrieta, al considerar que esta decisión es "puramente administrativa" y le compete a su Ayuntamiento. Una serie de resoluciones que parecen entrar en colisión con la orden dictada por otro juez del mismo tribunal, Fernando Grande-Marlaska, también de retirar las placas de José Manuel Ariztimuño, Pana , en una plaza de Hernani. Pero es que, además, hay otras dos causas más en la Audiencia Nacional, una archivada contra el alcalde de Amorebieta y otra reabierta contra el primer edil de Arrigorriaga. >agencias